All language subtitles for Home.Again.2017.

af Afrikaans Download
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian Download
az Azerbaijani
eu Basque Download
be Belarusian Download
bem Bemba
bn Bengali Download
bh Bihari
bs Bosnian Download
br Breton
bg Bulgarian Download
km Cambodian
ca Catalan Download
ceb Cebuano Download
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified) Download
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican Download
hr Croatian Download
da Danish Download
en English Download
eo Esperanto
et Estonian Download
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino Download
fi Finnish Download
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German Download
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew Download
hmn Hmong
hu Hungarian Download
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian Download
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese Download
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean Download
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian Download
mg Malagasy Download
ml Malayalam Download
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian Download
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto Download
fa Persian Download
pl Polish Download
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian Download
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian Download
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian Download
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian Download
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish Download
tg Tajik
tt Tatar
te Telugu
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish Download
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian Download
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Yo nací en el verano de 1977 en Los Ángeles, California.

Mi padre, John Kinney, recibió la noticia

dos días después, cuando le llegó el telegrama

a la isla griega de Mykonos, donde estaba dirigiendo una película.

Según él, estaba empezando a llover,

y el telegrama llegó empapado y escrito en griego.

El camarógrafo se lo tradujo.

¡Felicitaciones! Pesó 2,7 kilos

y se llama Alice.

Dicen que esa noche descorcharon tantas champañas

que parecían fuegos artificiales.

Mi padre filmó obras personales que captaban el espíritu de su generación.

Halló la verdad en la alcoba, la angustia en el amor

y el humor en todo eso.

En su obituario

lo llamaron "poeta de la comedia",

una definición que, seguramente, le hubiera gustado más que a nadie.

John Kinney, poeta de la comedia, muere a los 74

LOLA ENTRE LOS DOS DE JOHN KINNEY

Gracias a su trabajo, tuvo alegría, respeto y éxito.

UNA PELÍCULA DE JOHN KINNEY BEACH STREET

Y gracias al éxito, compró este auto

y esta casa, adonde yo iba dos fines de semana cada mes.

La vida personal de mi papá fue un poco menos exitosa.

Se casó con varias mujeres.

Y convivió con otras tantas.

Pero era el primero en reconocer que sus romances terminaban

siempre por su propia culpa.

Sin duda, así fue con su última esposa,

mi bella madre, Lilian.

Mi madre tenía 22 años cuando lo conoció,

o sea, 26 años menos que él.

El amor entre ellos fue un verdadero torbellino.

Un amor que no iba a durar.

Se divorciaron poco después de que cumplí cuatro años.

Por desgracia para mi madre, el divorcio inspiró las mejores obras de mi papá.

Pero él decía que yo había completado su tercer acto.

Mi papá no era muy sentimental, pero siempre adoraba mi cumpleaños.

Todos los años decía lo mismo.

"Hoy es tu día. Tu año.

"Prepárate, Alice. El futuro es tuyo".

- ¿Mamá? ¿Estás ahí? - Sí, ¡un segundo!

¡Mamá! ¡Recuerda que hay sequía!

Cierto.

- ¡Abre, mamá! - ¡Abre la puerta!

¡Ya voy!

¡Feliz cumpleaños!

¡Cielos, chicas! ¡Vengan aquí!

¿Mamá? ¿Está todo bien?

¡Sí! ¡Estoy muy bien!

¡Es mi cumpleaños! Y las quiero muchísimo a las dos.

Bien. ¿Quién quiere panqueques?

¡Yo!

Díganme, ¿cómo se sienten?

Primer día en la escuela nueva. ¿Nerviosas? ¿Emocionadas?

Emocionada. Definitivamente.

Nerviosa. Extremadamente.

¿Los niños podemos tener infartos?

Cielos, no, hija. Pero te entiendo.

Es un momento importante.

¿Quieres escuchar tu canción favorita?

O podríamos repasar tus horarios y ver qué te tiene ansiosa.

No quiero hacer los ejercicios tontos de ese doctor.

¿No puedo tomar antidepresivos como todos los demás chicos?

¡Dios mío!

Isabel, por enésima vez, no estás deprimida, estoy segura.

Por favor, mamá. Me siento agotada,

sin esperanzas, ansiosa, y no disfruto lo que antes me encantaba.

¡Música, por favor!

No soy la única, ¿sabes?

Hay 20 millones de estadounidenses con depresión.

Y yo soy estadounidense.

¿De dónde sacaste eso?

Del comercial de Zoloft, obvio.

Mira, Iz, estás exagerando un poco. Simplemente vas a

- entrar en el aula y... - ¡Ay, no!

- ¿Qué olvidaste? - ¡La tarea de lecturas del verano!

- ¡Dios mío! - Bueno.

No pasa nada. Las dejaré en la escuela

y volveré a la casa a buscarla para llevártela.

Trata de ser un poco más responsable.

- ¡Estoy esforzándome! - Bueno.

Está bien. Mándamelo por email,

- y lo imprimo en la biblioteca. - ¿Ves?

Suponiendo que tenga tiempo y me dejen.

Listo, ¡llegamos!

¡Va a ser genial!

Miren, es mucho más linda que la escuela de Nueva York.

Hay sol y árboles. Miren qué lindo mural.

- ¿Las acompaño? - No.

Entendido. Fue unánime.

No olviden que después

vamos a ir a tomar un helado de cumpleaños.

Y esta noche se quedan a dormir en casa de la abuela, ¿sí?

¿Puedes avisarle que ahora me acuesto a las 9:00?

Creo que a las 8:45, señorita. Pero le aviso.

Te quiero.

- Yo también. Que tengas buen día. - Sí.

- Hola, bienvenida. - Hola.

¿Isabel?

Tú puedes. Tu ropa está perfecta para el primer día.

Eres graciosísima. Eres inteligente.

- Tienes buena onda. Eres de la ciudad. - Mamá.

Vas a estar muy bien. Te lo aseguro.

Supongo que sí, pero ahora sólo quiero volver a casa.

No es nada. Volverás a casa enseguida.

Quise decir a Nueva York.

- Feliz cumpleaños, mamá. - Gracias, linda.

¡Qué te diviertas!

El Hollywood Boulevard es famoso por el Paseo de la Fama,

que tiene distintas estrellas...

- Está vencido el pago. - Sí, entiendo.

Sólo necesitamos cinco horas.

Queremos dejar todo aquí y ver

lo del dinero, para pagártelo, hermano.

- Vamos a resolverlo. - Esto no es una organización de caridad.

- Tienen que irse ya. - ¿Sabes qué, Rajeesh?

Estamos repitiendo lo mismo. Pagamos dos semanas.

No sabíamos que iban a ser tres.

Pero si esperas hasta esta noche, estará todo bien.

¡Fuera! ¡Ya!

Déjame decirte que te estás poniendo demasiado duro,

incluso un poquito irracional.

¿Qué haces? ¿Qué es eso?

Voy a llamar a la policía.

¿Y?

Si no me cambio, vamos a llegar tarde.

- ¿Qué dijo? ¿Qué pasó? - Está chiflado.

- No les simpatizo a los indios. - Bien.

- Teddy, ¿guardaste tus cosas? - Perdón.

- Dijiste que tenías un plan. - Es este.

George, ¡basta! Pensemos en la reunión.

Repasemos la presentación. Teddy, ¿practicamos?

Vendría bien ensayar un poco en el cuarto.

Yo hago de Sam y tú, de Jane.

Pero yo soy Sam en la película.

Bueno, yo hago de Jane.

No se olviden de mantenerse firmes.

Me contaron historias tremendas de guiones geniales

que terminaron destrozados por tipos como estos.

¿No son estos los tipos que nos van a ayudar

a hacer nuestra película?

Sé que pasa eso. Lo leí.

Y que no nos convenzan de filmar la película en color.

- Perfecto. - ¿De acuerdo?

Sí, no hace falta que me mires así.

Chicos, nos va a ir muy bien.

Tengo un buen presentimiento.

¿Listos para la acción?

Sí, espera. ¿Dónde nos alojaremos?

¿Me ves preocupado?

Alice Kinney es la propietaria

y diseñadora de Alice Kinney Designs.

Alice es...

Una fracasada que acaba de separarse y está deprimida.

- ¿Hola? - Es ella.

- La chica de California. - Hola.

- ¿Cómo estás pasando tu cumpleaños? - Bien, por ahora.

Es un día intenso. Hoy empezaron la escuela.

Las llamaste, ¿no?

No necesito que tú

me recuerdes que haga eso.

Bueno, pero ¿las llamaste o no?

Tendrán noticias mías antes de la noche.

Pero te llamé para desearte unos felices 40 años.

Estás bien, ¿no? No es tan grave como pensabas, ¿no?

Por ahora, va muy bien.

Estoy muy ocupada y además me preparo para la reunión laboral de mañana.

Claro, sí. Buena suerte con eso.

Gracias.

Austen, ¿tienes novedades de tu mudanza?

Porque las niñas preguntan a diario cuándo llega papá

y cuándo vas a buscarte una casa. Y me quedo sin respuestas.

Sí. Yo también pregunto a diario.

Creo que encontraron a alguien que dirija todo allí.

Eso es bueno.

Sí, una vez que pase eso, todo se irá acomodando.

- Austen, te están esperando. - Bueno, enseguida voy.

- ¿Alice? - ¿Sí?

No te enojes por lo que voy a decir...

Te extraño.

¡Amigos! ¡Llegaron! ¡Sí!

Nos dijiste que si íbamos en serio, era Los Ángeles o nada.

- Así que vinimos. - Oigan.

Perdón por postergar tanto la reunión.

Es el final del verano. Las fiestas judías.

- Esta época es una locura. - No pasa nada.

Bueno, muy bien. Allá vamos.

Bien. Harry Dorsey, Teddy Dorsey, George Appleton.

Director, guionista, protagonista de Mad Youth, el mejor corto...

¿Saben qué? No, el mejor filme que vi en South By.

- Gracias. - Paul no para de hablar

de ustedes desde el festival.

- Yo soy Jason. - Mucho gusto. Yo también.

Dos Jason. Impresionante. Una locura.

Vamos a sentarnos.

Oigan, tenemos unas ideas excelentes

para transformar ese corto en un largometraje.

Y les repito que me encantó.

Lo volví a ver esta mañana mientras corría en la cinta.

- Es especial. - Gracias.

Será tu papel consagratorio, Teddy.

Te conseguiremos audiciones de inmediato, ¿sí?

- Sí. - Definitivamente.

Y tu guión da en el clavo. Me encanta el personaje de Joan.

Todos tuvimos una Joan en nuestra vida, ¿no?

Gracias. Se llama Jane.

¿Te interesaría trabajar en series?

¡Claro!

Pero, en cuanto a la película, ¿cuál sería el próximo paso?

Bueno, primero tenemos que sumar un productor.

Y da la casualidad de que ya tenemos un interesado.

Ocurre que le mostré el corto a Justin Miller,

y él se volvió loco.

¿A Justin Miller?

¿El que produce películas de terror?

Estaba buscando algo un poco más humano.

Es muy inteligente, por cierto,

y ha ganado mucho dinero con esas películas de terror.

Bueno, chicos. Es un gran productor.

Le gustó el corto. Es positivo.

¡Claro! Pero ¿él sabe que no tenemos el guión definitivo?

Sí, y eso es algo bueno,

porque quiere desarrollarlo con ustedes.

Él tiene cara de que quiere matarme.

Es sólo George.

Lo único es que hablé con un especialista,

y le preocupa eso de que sea en blanco y negro.

No pasa nada. Lo podríamos convencer.

Bueno, chicos. Miren.

Si él no les gusta, buscamos a otro.

Pero Justin puede lograr que su película se haga.

Así que no se cierren. ¿Sí?

Sí. No nos cerramos.

- Tomen. - Muchas gracias.

Sé que eres el hermano.

¿Tú eres Teddy Dorsey de Mad Youth?

Quiero ser una persona común por un día.

Dios mío, soy tu admirador.

¿Podemos hablar medio minuto sobre el tema del blanco y negro?

- George, ¡ten confianza! - Déjame desahogarme.

Chicos.

Quiero proponer un brindis.

Por este viaje increíble, por nosotros y...

- Hola, ¿qué tal? - Hola.

Qué lindo brindis. Conmovedor.

Amo Los Ángeles.

- Perdón. - No es nada.

- ¿Te gusta? - Me encanta.

¡Sí! Es la mejor tarjeta que has tenido.

Gracias. Pero quiero la verdad.

¿Soy una de esas mujeres que creen que sus pasatiempos

- son dignos de ser profesiones? - ¿Qué? No.

Es que eres buena en demasiadas cosas.

Te quiero, pero fui malísima como diseñadora de ropa,

y aun peor como fotógrafa.

Por favor, vamos. Eso es lo que siempre hiciste bien.

En serio. No quiero decir que te lo dije,

pero vengo diciéndolo hace ¿cuánto? ¿Trece años?

Veremos. Mañana me reúno con mi primera clienta potencial.

Increíble. ¿Quién es?

Se llama Zoey Bell. ¿La conocen?

No.

Es de la alta sociedad.

Es lo único que averigüé anoche, después de ocho horas en Google.

- Impresionante. - Sí, estoy nerviosa.

- Bueno, está bien. - ¿Qué?

- No me mates. - ¿Qué pasa?

En yoga tengo un compañero muy tierno.

- No. - Espera.

Se acaba de divorciar y dijo que quiere que le arregle una cita.

- Pero no estoy lista. - ¡Sí!

Llevo apenas cinco meses separada.

Hay gente que vuelve a casarse en ese plazo.

Pero yo estoy ocupada, con la mudanza,

Isabel y la escuela nueva de las chicas.

Estoy abriendo mi empresa.

- Sí. - Bueno.

Necesito acomodarme y...

Chicas, es mi cumpleaños. ¡Vamos a divertirnos!

¿De qué parte de la Costa Este eres?

- De Nueva York. - ¡No! Yo soy de Nueva York.

- ¿Sí? - Sí.

- Hola. - ¿De qué parte de Nueva York?

Del Upper East Side. ¿Y tú?

- Mi barrio no es tan lindo. - Hola. Perdón.

- Discúlpame. - ¿Qué se te ofrece?

¿Me das dos copas de rosé, por favor?

- Sí. - Gracias.

- ¡Hola! - ¿Cómo estás?

- ¿Yo? - Sí.

Muy bien. Gracias.

Te ofrecería invitarte esas copas,

- pero la camarera cree... - ¿En serio?

Que la invitaré a mi casa esta noche.

- Pero no lo harás. - No.

¿Por qué?

Porque tendría que dejar de hablar contigo.

Perdón, pero me pidieron que me mostraras una identificación.

Entonces te la muestro. Bueno.

- ¿Qué te parece? - Tómalo como un elogio.

Me llamo Harry, por cierto. Y tengo edad para tomar alcohol.

Yo soy Alice.

Y también tengo edad, obviamente.

No, yo estaba aquí. Y ella, aquí.

Y yo tenía tanta vergüenza.

¡A tomar!

¡Salud!

Él es más alto.

Ten cuidado.

Cierra el bar. ¿Qué opinan de ir a bailar?

Sí, alguien está de acuerdo.

- Perdón. ¿Estás bien? - Sí, estoy bien.

Es que el alcohol me pone un poco nerviosa.

Y besar a un extraño, también.

Pero estoy bien.

- ¿Tú estás bien? - Sí, estoy bien.

¿Hace mucho calor?

Perdón, necesito un segundo.

Sí. ¿Quieres agua? ¿Un paño húmedo?

Eres tan maternal, Alice. Deberías tener hijos.

Creo que voy a...

Sí.

Bien.

LOLA ENTRE LOS DOS DE JOHN KINNEY

- Hola. Estás despierto. - Hola. Sí.

¿Cómo te sientes?

- Mejor. - Bien.

Alice, lamento que me hayas visto así.

Digamos que no fue una primera impresión estelar.

Por favor, a tu edad yo vomitaba a cada rato.

No a cada rato, pero bueno, ya me entiendes.

Sí, el nivel de vergüenza sigue en diez, ¿sabes?

- Lo siento. - Sí.

Cuando llegué, estaba vestido, ¿no?

No sé dónde... Sí, no sé cuándo...

- Pero aquí está. - Gracias.

¿George y Teddy me dejaron aquí?

Seguramente pensaron que nosotros...

No. Están en la sala.

Ellos también se desmayaron.

- Anoche todos enloquecimos. - Sí.

- ¿Lavaste mi ropa? - Sí.

Pero sólo porque puse el lavarropas. Amanecí a las 5:30.

- Gracias. - Sí, de nada.

Bueno, te dejo en paz.

- Genial. - Bueno.

No te sientas mal por todo esto.

Yo no salgo nunca.

Así que me hizo mucho bien, me divertí muchísimo.

Y gracias a ti, no hice nada que vaya a lamentar.

Siempre me excedo en mi cumpleaños.

Es como mi Año Nuevo personal.

Entonces me pongo... Y después vuelvo a la normalidad.

Me gusta ayudar a que la gente se descargue.

Ahora me voy a parar.

Sí, claro.

- Rosie, apresúrate. - Bueno.

Nos harás llegar tarde la primera semana de clases.

Ya te pedí perdón.

Apresúrense, chicas.

- Pimpollo, agarra la mochila. - ¡Bueno, abuela!

Vaya.

Sólo ve y agarra la mochila.

¡Hola! ¿Qué hacen en casa?

Pensé que las llevaba la abuela.

¿Qué pasa? Estás rara.

No estoy rara.

Vaya.

- ¡Dios mío! - ¡Alice!

¿Qué?

Él estaba arreglando la...

La cosa esa que está rota en mi cuarto, debajo de...

- Iz, ¿le preparas un bollo a Rosie? Gracias. - Claro. Vamos.

- ¿Quiénes son esos tipos? - No sé.

¡Mamá! ¡Podrías haber llamado!

¿Cómo iba a imaginar que tendrías compañía a esta hora?

Ya nos estamos yendo.

Muchas gracias por todo, señora...

¡Dios mío!

Le veo cara conocida. ¿Nos conocemos de antes?

Qué locura.

Estoy seguro de que la conozco de algún lado.

Era la mujer de John Kinney. Actuó en todos sus filmes.

¿Quién es él?

¡Dios mío!

¡Espere! ¿Usted es Lilian Stewart?

Es increíble. ¿En serio?

Y estoy seguro de que aquí vivió John Kinney.

Un momento. ¿Cómo sabes?

Sin querer entré en esa sala con las cosas de tu papá.

Lo siento. Me perdí.

Soy un gran admirador de tu padre.

¿Eres la hija de John Kinney?

Sí. ¿Uds. quiénes son?

- ¿Ya me puedo ir a casa? - Todavía no.

No. Bueno.

Todo esto fue muy divertido, pero tengo una reunión.

Así que mejor vamos despidiéndonos.

Nosotros también somos cineastas, como su marido.

Como todo el mundo. Estamos en Los Ángeles.

No puedo creer que usted esté aquí, que sea usted.

Es surrealista.

- Usted es una gran actriz. - Vamos.

Hice apenas algunos papeles menores.

Además, era muy sensual. ¿Esa película con el bikini amarillo?

- Me dejó pasmado. - ¡Por favor!

- Alice, ¿oíste lo que dijo? - Sí.

John se sentó en la mesa de al lado en Ma Maison

y, a los diez minutos, se acercó a mí con la silla

y me ofreció el papel protagónico en Lola.

Dijo que le había gustado cómo pedí el quiche lorraine.

Me tengo que ir.

¿No quieren salir conmigo?

Me voy a quedar y les voy a hacer el desayuno.

¿Puedes llevar tú a las niñas? Esto es tan divertido.

¿Podemos quedarnos un rato con tu mamá?

Sí, no tengo problema.

¿O sea que esa fue su primera película?

Una locura, ¿no?

- Oye, Alice. - ¡Sí!

- ¿Tienes un minuto? - Sí.

¿Podemos pasarnos los números de teléfono o algo?

Harry, se me hace muy tarde.

La que ves hoy es una persona totalmente distinta

de la que conociste anoche. Te agradezco el gesto.

En serio, pero ¿cuántos años tienes?

¿Cómo 30?

¿29? ¿28?

- Algo así. - Cielos.

Vamos, chicas. ¡Suban al auto!

¡Bueno!

- Es tan intensa. - No.

Suerte con todo. A lo mejor nos vemos.

Eso espero.

Vamos, chicas.

- ¿Hicieron una pijamada? - ¿Qué?

- ¿Cómo se conocieron? - Sí. ¿Eres amiga de su mamá?

¿De su mamá? ¿De qué edad parezco?

No sé. Edad de mamá.

Vaya, trabajaste muchísimo, Alice.

Sí.

Azul por todas partes.

Busqué tu casa en Internet

y me pareció buena idea lo de los Hampton.

Sí.

Toma asiento un segundo.

- Sí, claro. - Sí.

Creo que tal vez te induje al error.

La verdad es que no tengo tanto trabajo para darte.

Al menos por ahora.

Está bien. Tal vez entendí mal

porque me dijiste por teléfono que estabas muy insatisfecha.

Sí, eso fue lo que te dije.

Tienes toda la razón en que estoy insatisfecha.

Pero tengo que ser sincera contigo.

Estaba trabajando con otra profesional,

pero tuvimos diferencias creativas, o como quieras llamarlo.

Como que me caía muy mal.

Así que tuve que despedirla.

Entonces necesito alguien que coordine las entregas,

los retiros y esas cosas.

Y cuando terminemos con todo eso, ya sabes...

Podríamos ver si te ocupas de los ambientes que ella no hizo.

¿Estás de acuerdo con eso?

Sí, claro, por supuesto.

Estoy para lo que sea.

Hay un ambiente que quiero que empieces ya mismo.

Sería genial. ¿Cuál es?

- La sala de juego de mi hija, Gwyneth. - Bueno.

¿Me la quieres mostrar?

Ahora no puedo, porque tengo que atender.

Perdóname. Y tengo que hacerme un alisado.

- Claro. - Pero mándame un email.

Bien, se acabó la reunión.

- Tú organiza todo. - Bien. ¿Continúo con...?

Marta, ¿acompañas a Alice al cuarto de G?

¡Marta!

Por cierto, quítate los zapatos

al entrar en casa. Tenemos una regla estricta.

Hola. Rob, te escucho. ¡Por Dios!

No hace falta que grites.

¿Te enseñó sobre el sistema solar?

¿Sabes los nombres de los planetas?

Me acuerdo de Mercurio, Venus, la Tierra, Marte,

Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno,

y Plutón no se considera un planeta.

Bien, aquí tienen. Perdón.

¿Qué?

Escúchame.

Necesitan dónde quedarse, y tú tienes la casa de huéspedes.

Se me ocurrió que se quedaran aquí.

¿Aquí?

Hay dos que ni siquiera sé cómo se llaman.

Por favor, ¿desde cuándo está tan mal tener tres muchachos adorables en casa?

Incluso podrían ayudarte un poco.

¿Ayudarme? ¿Con qué?

- ¿Ellos te pidieron que me convencieras? - No.

Dime la verdad.

Para nada. Fue idea mía.

Tienen muchas chances de que les vaya bien.

La película me encantó. Es cruda y muy buena.

- Viste su película. - Sí.

No tienen ni un centavo.

Si no dejas que se queden, tendrán que volver a su casa

al norte de Nueva York o algo así,

y perderán la oportunidad de hacer su carrera aquí.

Te necesitan, Alice. ¿Qué me dices?

No conocen a nadie aquí. Y me caen bien.

A tu padre le habrían caído bien.

Puedes ser su mecenas, Alice. Te hará bien al alma.

¿Qué te ha dado de repente por idealizar a papá?

Él embarazó a otra mujer

cuando estaba casado contigo.

¿Por qué te obsesionas tanto con eso?

¿Por qué tú no?

Porque ya soy grande, y él ya no está. Así que gané.

Y si no me conocían... ¿Tenían un plan B?

Tal vez el destino quiso que te conocieran.

Tal vez podrías ser la persona que dice:

"Estaban viviendo en mi casa cuando crearon la película" como se llame.

Sería apenas un mes.

- ¿Un mes? - Una semana, lo que sea.

Si no funciona, Sayonara.

Pero trata de imaginarlo

como algo que puede ser emocionante.

¿Y si las niñas se sienten incómodas?

Sabes todo lo que le está pasando a Isabel.

Esto podría alterarla más.

Allá vamos.

Mejor, imposible.

Bien. De nuevo, vamos.

Volvemos a empezar.

Es genial que nos hagas este favor. Muchísimas gracias.

En serio, nos salvaste la vida.

- ¿Te ayudo con algo? - No, estoy bien.

El sofá se hace cama.

Y el agua caliente tarda un minuto en salir.

En el armario hay más toallas.

Perfecto. Gracias.

Ahora lo agarro y lo tiro por el retrete.

Bueno, chicos.

Ojalá anoche no se hayan confundido.

Esta no es la típica casa

donde te quedas a dormir, y sigue la fiesta.

Más bien es una casa donde se hacen las compras y la tarea de latín,

y se cena a las seis.

Y sé que no es el mejor territorio

para unos jóvenes artistas como ustedes,

pero tratemos de respetar el estilo de cada uno.

- ¿De acuerdo? - Bien dicho.

¿Podemos hablar a solas un segundo?

Alice, creo que tú y yo deberíamos empezar de nuevo.

Sí, obviamente, no sabíamos que íbamos a terminar viviendo juntos.

- No vivimos juntos. - Que yo me iba a quedar aquí.

Y, claramente,

anoche no te volví loca.

Así que quizá deberíamos imaginar que nunca pasó

y volver a empezar como amigos.

Estoy de acuerdo. Me alegra que lo hayas dicho.

Bien. Yo sólo te lo digo

porque vamos a vivir aquí, por las niñas y todo.

Harry, está todo bien. Somos amigos.

Que se sienten atraídos. Al menos, de mi lado.

Del tuyo no. Perdón.

Le está proponiendo que sean amigos.

- ¿Cómo lo sabes? - Hablo el idioma de Harry.

¿Cumplirá la propuesta?

Depende de cuánto tiempo nos quedemos.

Ella está incómoda. ¿Crees que lo molesta esto?

No, creo que le encanta. Y esta casa es hermosa.

Y tan limpia que es una locura. ¡Y 600 veces mejor que ese hotel!

Quedémonos unos días, hasta la reunión con Justin Miller.

Va en serio, debes tocar estas sábanas.

Vaya, ¡son una locura! ¿De qué están hechas?

- ¡Amigo! - Esto es genial.

¿Sabías que esa era la que menos le gustaba?

Intentó comprársela al estudio.

Hola. Perdón.

Entré sin avisar.

Es que me levanto temprano, y la puerta estaba abierta.

- No pasa nada. - Me moría por volver aquí.

¿Es una broma lo que dijiste?

Porque, para mí, esta película es una de las mejores.

De hecho, yo coincido.

Te voy a mostrar algo genial.

- Siéntate. - Bueno.

Es el guión original, con sus anotaciones.

- No puede ser. - Sí.

¡Vaya!

Me encanta ver su letra.

Me dio piel de gallina.

¿Por qué está todo en estas cajas?

¿No debería estar en la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas?

Sí. Es que acabo de mudarme

y me cuesta desprenderme de algunas de estas cosas.

¿Por qué te mudaste? Si no te molesta la pregunta...

No, es una pregunta normal.

Y yo debería tener una respuesta.

Mi esposo y yo nos separamos.

Él se dedica a la música.

Y viven de fiesta.

Era muy divertido, la pasábamos muy bien, pero después crecimos.

Y ya no éramos niños.

Y tuvimos niños.

Pero él seguía volviendo a las 2:00 de la mañana

con olor a tequila Don Julio.

Y yo traté de salvar la familia, me esforcé mucho.

Pero, ya sabes, uno toma decisiones sobre la vida

cuando tiene 25 años y luego avanza hasta los 40

y se pregunta si esa decisión de vida realmente fue

una buena decisión para el resto de su vida.

- Y de repente, no lo sabe. - Sí.

No lo sé. ¿Entiendes?

Lamento lo de tu esposo.

Pero estás llevando muy bien la situación.

¡Dios mío! ¿Qué?

Mi clienta quiere que vaya, pero le dije que no podía.

Isabel tiene clase de guitarra los jueves.

¿Y quiere que le lleve un jugo exprimido de camino?

Es raro, ¿no?

Sí, creo que podemos considerarlo raro.

Yo puedo llevar a Isabel si quieres.

No tengo auto, pero te puedo ayudar.

- ¿En serio? - Sí.

Gracias. En el garaje está el auto viejo de mi papá.

¿Sabes conducir con palanca manual?

¿Te gusta la escuela nueva?

No, no me gusta.

Pero hoy no estuvo tan mal. Yo quiero ser escritora.

Y la Srta. Avery, mi profesora tutora,

me habló de un concurso de teatro.

Los profesores eligen cinco obras para montar en la escuela.

La Srta. Avery me dijo que presente una, pero no sé.

Es genial. Presenta una.

La verdad, me encantaría, pero cada uno actúa en su obra.

Y no creo que mi cuerpo se preste físicamente para eso.

¿No te arrepentirás si no lo haces? Es una gran oportunidad.

Sí, pero me da ansiedad, ¿sabes?

A veces.

Va y viene, la causa es desconocida,

puede ser un desequilibrio en las sustancias químicas

que conectan las células cerebrales, lo vi en Internet.

Perdón, debo atender. Después seguimos.

¿Hola?

George, soy Jason Green de WCA. ¿Cómo estás?

¡Hola! Muy bien, gracias.

- ¿Qué pasó? - ¡Tengo una buena noticia!

Se trata del thriller que dijimos en la reunión.

Buscan a alguien que reescriba el guión.

Envié una muestra de lo tuyo, y les encantó.

Les encantó. ¿Organizo una reunión?

Vaya. Qué halago.

¿Dijeron que les encantó?

No, pero se notaba.

¿Eres el otro Jason?

- Hola, sí, acabo de llegar. - Hola.

Sí. ¿Puedo comentárselo a los chicos y luego les confirmo?

George, no te vendría nada mal

hacer conocer tu nombre y ganar un poco de dinero.

Debemos irnos. Arreglaré la reunión.

- Saldrá todo bien. Nos vemos. - ¿Puedo pensarlo?

¿Hola? ¿Jason?

¿Segundo Jason?

Es una noticia genial.

Sí, suena bien, ¿verdad?

No sé. Es que

no sé si quiero arrancar sólo.

¿No te arrepentirás si no lo haces? Es una gran oportunidad.

Estuviste muy bien. Me gustó eso.

Vamos a redecorar toda la sala de juego.

Quieres algo que se adapte más a la edad.

Manteniendo los colores fuertes, pero con menos rosa.

Estaría bien un tipi.

Y tal vez algún puf...

Hola, chicas. Perdón por interrumpir.

Dexter, ¡hola, cariño!

- Alice, ¿te puedo robar un segundo? - Claro.

Tenía que estar en un evento hace 15 minutos,

y llama la niñera, que está en un embotellamiento.

Va a tardar una hora más.

Normalmente, no te pediría esto.

Pero ¿puedes quedarte hasta que llegue ella?

Bueno, son las 5:15, y no puedo...

Lo sé. Obviamente, te pagaría las horas.

- No sé qué hacer. - No hace falta que me pagues.

Eres tan buena. Muchas gracias.

- Bueno, yo... - ¡Oye, G!

Alice te va a cuidar hasta que llegue Idalia, ¿sabes?

Te quiero.

¿Podrías bañarla? Un baño rápido.

Y deja salir a Dexter antes de irte, ¿sí?

¡Gracias!

Bueno.

- ¿Hola? - ¿Cuándo pensabas decirme

que hay tres extraños viviendo en tu casa?

Lo siento. Debí decírtelo.

¿Publicaste la casa en Airbnb?

¿Qué? No, claro que no.

- ¿Dónde los conociste entonces? - Los conocí...

¿Sabes qué? No es tan importante.

Se quedarán unos días en la casa de huéspedes.

Fue idea de mi mamá.

Isabel me dijo que uno de ellos la llevo a la clase de guitarra.

No quiero que tus huéspedes

anden con las chicas, ¿de acuerdo?

Ya me siento bastante raro estando lejos.

Entonces ¿por qué no vienes?

¿Crees que no me muero por verlas?

Pero ahora no puedo ir.

Estoy tratando de contratar a un artista nuevo.

Y este fin de semana toca en Miami.

- Será el próximo Sam Smith. - Vaya.

Sí.

Pero pronto iré a verlas, te lo prometo.

- No niegues con la cabeza. - No hice eso.

Tengo que cortar, Austen.

Vendrás cuando vengas. Nos vemos.

Hola, llegaste.

- Hola, mamá. - Hola.

Llegué y estoy famélica. Eso huele muy bien.

Mientras trabajabas, se me ocurrió

- preparar la cena, si no te molesta. - Sí, está perfecto.

No lo había pensado. Es una idea brillante.

- Hola. - Hola.

Isabel, alguien necesita un margarita.

Gracias, ahora olvida cómo hiciste eso.

La cena está lista. Vamos a comer.

¿Llevamos los platos afuera?

- ¿Adónde? - Ya verás.

- Vamos. - ¿Adónde vamos?

No puedo decirte.

Director JOHN KINNEY

Siento que te conozco de algún lado.

¿A mí? Acabo de mudarme.

¿De dónde?

Llegué la semana pasada.

Bueno, mira esto. Es mi parte preferida.

Es cuando los dos... Es perfecta.

Yo quiero que todas las películas sean así.

Vaya.

- Hola. - Hola.

- ¿Te ayudo? - Bueno.

Gracias por lo de esta noche.

¿Bromeas? Yo debería agradecerte.

No, en serio.

Mis hijas no vieron tantas películas de papá.

Fue muy especial.

Es que ellas son geniales. Te felicito.

Gracias.

Se están encariñando con ustedes.

Les gusta tener cerca un poco de energía masculina.

Sí, esta casa es muy rosa.

Pero te luciste con eso de criarlas sola. Realmente te luciste.

Supongo que no es tan fácil como parece.

Tienes ese aire de tener todo controlado,

y es muy impresionante.

Personalmente, me parece que es muy valiente lo que hiciste,

empezar de nuevo.

No conozco a tu ex.

Pero debe estar loco si te dejó escapar así.

¿Dónde va esto?

Por allí.

Sabes que esto está roto, ¿no?

Bueno, basta de sonrojarte.

Te pones demasiado linda, no puedo controlarme.

¿Tienes un destornillador?

Gracias.

Esa puerta lleva tanto tiempo rota que no te das una idea.

¿Necesitas algo más?

¿Algún mueble de IKEA para que te arme, o...?

¿No dijimos que no?

Lo sé, pero te arreglé la puerta.

Ya sabes que tengo 40, ¿no?

Sí, lo sabía, algo así.

Está bien.

No sé si alguna vez saliste con alguien de mi edad que tenga...

Dos hijas.

Y a veces, ellas entran a las 6:30 de la mañana,

- así que no puedes quedarte hasta... - Está bien.

Y, a veces, entran en medio de la noche,

- así que tampoco puedes a esa hora. - No hay problema.

Y también...

- ¿Alice? - ¿Sí?

Me estás poniendo nervioso.

No pareces nervioso.

No vamos a discutir.

Muchas gracias por venir un sábado.

Les agradezco.

Mañana me voy a Shanghái.

- Menos mal que pudimos vernos hoy. - ¿Les traigo algo más?

No, gracias, Maya. Está fantástico.

- Bueno, que lo disfruten. - Gracias.

No voy a hacerme el disimulado.

Sé que soy el de las películas de terror.

Es lo único que me mandan.

Por eso, cuando WCA me mandó su corto, donde no muere nadie,

ni nadie se convierte en zombi,

pensé: "Muy bien. Fantástico".

Gracias. Nos alegra que te haya gustado.

Pero si voy a salirme de mi rubro,

hay básicamente tres tipos de películas

que me interesa producir. Comedias con protagonistas femeninas.

George escribe muy bien los roles femeninos, como mi chica.

Sí, no diría que es una comedia de mujeres, pero...

De acuerdo. Olvida a las mujeres.

Hay otra idea que les puede gustar.

¿Qué tal una historia de amor con filmaciones encontradas?

Eso nunca lo hizo nadie.

¿Cómo que encontraron filmaciones

del romance entre Sam y Jane?

- ¿Para qué se iban a...? - Filmar.

A filmar, sí.

No sé. Era una idea.

Y lo otro que me interesa

es una película para premios.

Una película muy buena. ¿Entienden?

- Como las de antes. - Eso nos encantaría.

- ¡Sí! - ¿Sí?

- ¡Sí! - Genial.

Vamos a hacer eso entonces. Una gran película.

- ¿Cómo vamos con el guión? - Por la mitad.

- Está avanzando muy bien. - Bien.

Anoche volví a ver el corto y tomé unos buenos apuntes.

Lo siento, muchachos. Debo atender.

No hay problema.

Adelante. Sí, vi el mensaje, pero...

- George, ¿qué haces? - Cállate, ¡debo mirar!

Ya basta.

"Ambientarla en alguna parte del sur".

¿"Como American Sniper"? Pero ¡transcurre en Brooklyn!

- No dice eso, ¿verdad? - ¡Dice eso!

¡Va a volver!

"Agregar escena de baile. ¿Channing?".

- Eso dice. - Debo cortar.

- ¡George! - ¿Pueden creer que dice eso?

Lo siento, muchachos.

Tengo un par de ideas.

¿Estás bien?

- Dijo cosas interesantes. - ¿Cómo qué?

Quiere ayudarnos a hacer la película.

Eso fue muy interesante.

Parece la parodia de un productor.

Es cierto que dijo locuras.

¿Qué les pasa a ustedes dos?

- Es un tipo importante y nos tiene fe. - Eso me hace sentir peor.

Sigamos la conversación, ¿sí?

Fue una primera reunión. George.

¿Puedes mirarme? ¿George?

Estamos en el mismo equipo, ¿sí?

Bueno, sigamos las tratativas.

Pero no transcurrirá en el sur,

donde nunca hemos ido.

Está bien, coincido. No es posible.

- ¿Qué haces? - Nunca estuve en el Pacífico.

¿O sea que vas a...?

Voy a meterme.

¿Sabes que estas cosas tardan años en concretarse?

Voy a seguir escribiéndolo como siempre lo imaginamos.

Entre nosotros, acepté otro trabajito mientras tanto.

- Lo hago en mi tiempo libre. - ¿En serio?

Sí, me llegó algo de WCA.

- En serio, ¿qué trabajo? - ¡Vengan a meterse!

- No se lo digas a Harry. - No. ¿Qué es?

Si se entera, se ofenderá.

- Dime. - Quieren que reescriba un thriller.

Me pagan bien, y me gusta tener un plan B.

¿Qué tal si no llegamos a ser tres niños mimados?

Harry fantasea con que los tres llegaremos a la alfombra roja de Cannes.

Mientras, para variar, quisiera ganar algo de dinero.

Avísame antes de contarle, así me voy del país.

En algún momento, tendrás que aprender

a no ser tan hermano menor.

No tengo la misma historia que tú con él.

O sea que aceptas que se acueste con Alice.

No seré el tercero en discordia

sólo porque no ando suspirando por ella.

Bueno, vamos.

No nos metamos en eso. Sólo doy la voz de alerta.

Porque cuando él cambie de opinión sobre ella,

o ella se canse de sus idioteces...

Sólo digo que empecemos a buscar otro lugar para vivir.

Que podré pagar gracias a ese trabajo.

No quiero irme de allí.

Me gusta estar con su familia.

A la larga, tendremos que irnos.

¡A la larga no es hoy, hermano!

¡Asesinos!

¡Asesinos!

Me alegro, pero yo no sé.

- Creo que el diálogo necesita... - Sí, bueno, tú lo escribiste.

Y exhalo, suelto el aire.

Maravilloso.

Esperen. No interrumpamos.

Sí.

Bueno.

- Namaste. Soy Teddy. - Hola.

Hola.

No, era una broma.

No, yo hago...

Y los otros dos, ¿cómo son?

Teddy trabajaba en soporte de Apple,

así que me ayuda con mi sitio web, es genial.

Es adorable.

Y George se encariñó mucho con Isabel.

La alentó a presentar una obra de teatro en un concurso escolar,

y eso le hizo muy bien.

Sí, espera un momento. O sea que me dices

que tienes niñero, soporte técnico y sexo gratis en tu casa.

No me puedo quejar.

- Hola. - Hola.

No sabía quién era.

- Viaja con toda una banda. - No...

- Sí, no... Y además... - Los vi.

Eres un conducto que canaliza la energía.

Ese es Teddy.

Sí, lo estaba mirando fijo.

- El callejón, ¿o...? - La realidad alternativa.

- Dios mío, está bien. - Los créditos. Mad Youth. Y luego...

- Hola, disculpe. - Sí.

¿Podría decirme dónde estamos?

Está todo bien.

- Dios mío, qué divertido. - Todo el rato.

- ¿Te gustó? - Es genial.

- Gracias. - Te felicito.

- ¿Me das un premio? - Sí.

Deberías invitar a Harry a la cena de mañana.

¿Qué? No.

Llévalo a dar una vuelta por el mundo real.

Fuera de las luces tenues y las sábanas suaves.

Todavía no estamos en ese punto.

- Sería un exceso. - ¿Un exceso?

Es la oportunidad perfecta para lucir a tu novio nuevo.

No es mi novio.

Entonces ¿qué es?

No sé. Es muy joven.

Y me voy a sentir observada.

Los hombres salen con chicas de su edad.

- Y no se sienten observados. - Verdad.

Vamos, llévalo.

Bueno, puede ser.

Voy a tardar un segundo.

¿Por qué está abierto?

Hola, ¿está Zoey?

Enseguida vuelve. ¿Qué necesitas?

Traje almohadones para la sala de juego.

Está bien. Yo los llevo.

- ¿Tú eres...? - Soy la decoradora.

- ¿En serio? - Sí.

Yo soy la decoradora.

Cierto.

Me dijo que había otra con la que tenía diferencias creativas.

Sí. Renuncié, si te refieres a eso.

Pero me rogó que volviera.

Hizo una oferta que no pude rechazar.

Perdón, no sabía que había contratado a otra.

Dijo que estaba desesperada.

¿"Desesperada"? ¿Qué dijo cuando la llamaste?

Hablaba a toda velocidad,

como pasada de jugos energizantes.

Y dijo que se sentía más cómoda con la otra mujer

porque llevaba años trabajando con ella.

Y luego dijo: "Te llamo en dos segundos".

Pero nunca llamó.

O sea que hice todo ese trabajo absurdo para nada.

Hasta le organicé los pantalones, Teddy.

- ¿Qué tomas? - Es para la ansiedad.

Tomo apenas un cuarto. Y jamás durante el día.

Es un cuarto medio grande.

Debí renunciar antes de llegar a esto.

Alice, todo lo que dices sobre esa mujer es terrible,

pero trata de controlarte. Va a salir todo bien.

- ¿Me lo juras? - Sí.

Mira esto. ¿Cómo terminamos nosotros aquí?

De hecho, todo pasa por algún motivo.

Olvídate de Zoey.

Ahora te toca dejarla atrás.

Y te va a resultar más fácil, porque ya publiqué tu sitio web.

- ¿Qué? - Y tu Pinterest.

Conectado con Facebook e Instagram.

- Mi sitio web ya está listo. - Sí.

- Míralo, amiga. - Dios, Teddy, ¡es genial!

ALICE KINNEY diseño de interiores

ACERCA DE PROYECTOS

Gracias.

- Era Justin. - ¿Sí?

Tiene alguien que nos financiará.

- ¡Vaya! ¡Increíble! - Sí, y...

Mañana iremos a tomar algo y hablar del tema.

Vaya. Espera...

¿Mañana estas ocupado por la noche?

Sí, pero apenas un rato. ¿Tenías algo pensado?

En realidad, sí. Tracy organizó una cena informal.

Y si querías, te iba a decir que vinieras conmigo.

- Me encantaría. - ¿En serio?

Tenía ganas de hacer algo contigo fuera de aquí.

Me encanta lo que hacemos aquí, pero sí.

- Salgamos juntos. - Bueno.

Bien. Nos vemos después de esos chupitos.

Sí, no hay problema.

¿Qué me pongo? No es elegante, ¿verdad?

¡Dios mío! Al, ¡qué linda estás!

Gracias.

- Te serví una copa. - Él es Rob, Alice.

- Mucho gusto. - Igualmente.

- Hola, linda. - Dios mío, ¿cómo estás?

- Debe ser liberal... - A eso vinimos.

- Espera. - Ya decidimos.

- Uno más de estos. - No.

- Él quiere... - No, no creo...

- Él quiere uno más. - Sólo uno.

- Debo irme. Tengo una... - No es nada. Es adulto.

- Puede controlarlo. - Soy adulto y...

¿Cómo? Lo sabía. Ella se llevaba mis revistas.

Sí, disfrazada.

¿Sabes?

Amo las chinchillas.

¿Las tienen siempre en una jaula?

Creo que sí, salvo para matarlas por la piel.

Pidió más chupitos. Llego en una hora. Besos.

¿Cómo se llama tu chinchilla?

Yo conozco a esos dos sementales de ahí.

- Justin, ¿qué tal? - ¿Qué tal, amigo?

Uds. se llevan muy bien.

Nos llevamos muy bien, sí.

Pero esperaré una semana más.

¿Estás bien?

Sí, lo estoy.

¿De qué hablaban?

¿Puedo pasar?

Alice, perdóname por lo de anoche. Se hizo tarde con esos chupitos.

Y Justin invitó a todo el mundo.

Y no paraba de hablar.

Estoy seguro de que conseguirá el dinero. No podía plantarlo.

Creo que ya está derecha.

No podías plantarlo a él, pero a mí sí.

No, no sabía qué hacer.

- Quedé atrapado y... - ¿Quieres saber la verdad?

No me importa qué pasó. Sólo sé cómo me sentí,

y no quiero sentirme así.

Bueno, pero, por favor, que una noche de estupidez

no arruine lo que está pasando.

¿Qué está pasando?

Creo que ninguno de los dos sabe la respuesta.

Bueno, porque tú viniste y me dijiste que fuéramos amigos.

Pero después apareciste

y me arreglaste el armario. Y después me besaste.

Y... Como sea.

Yo dejé que pasara eso.

Pero en algún momento debo empezar a ser racional.

Y ese momento es ahora.

Eres un chico de 27 años, Harry.

Es emocionante, y tú eres maravilloso,

y estás al borde de ser un gran tipo.

Pero los de 27 meten la pata. Es lo que hacen.

Lo sé, porque ya tuve 27.

Pero lo último que necesito hoy

es estar en una cena, con un vestido,

esperando algo o a alguien que nunca va a aparecer.

Así que, fuese lo que fuese lo nuestro, tiene que terminar.

¿De acuerdo?

Lo sé porque...

Porque lo sé.

Harry, dijiste que ibas a jugar con nosotras.

Sí, está bien. Dame un segundo, campeona.

- Un segundo. - Bueno.

Está bien. Metí la pata.

Me equivoqué. No pensé.

¿Puedo compensártelo esta noche? Por favor.

No, esta noche voy a salir.

¿Adónde?

- Tengo una cita. - Tienes...

¿Por qué no?

Me escribió la Srta. Avery. ¡Eligieron mi obra!

- ¡Lo sabía! - ¡Yo no!

¡Es maravilloso! ¡Te felicito!

¿Puedo pedirte un mega favor?

Puedes decir que no.

Perdón. ¿Te interrumpí mientras trabajabas?

- ¿Es ese otro trabajo? - Sí, pero ¿qué importa?

¿Qué es? Puedes pedirme lo que quieras.

¿Puedes subir a escena conmigo para la obra?

¿A escena?

No para que actúes ni nada, sólo estarás a un costado.

Podrás ver la obra desde ahí.

Le pregunté a la Srta. Avery, y me dijo que sí.

Le dije que era como un perro terapéutico, pero en versión humana.

Es por si me pongo nerviosa, o siento que me desmayo o algo.

- Verte ahí me ayudaría a... - Oye, Iz,

será un gran honor. Allí estaré.

Nunca encontraron a mi hermano.

Así que, obviamente, no ando en barco.

Pero debo superarlo.

¿A qué te dedicabas? Kori no sabía muy bien.

A los emprendimientos inmobiliarios.

Consistía en demoler cosas que te encantan

para construir cosas que odias.

- ¿Vas a terminar eso? - No, te lo dejo.

Sí, dime, Alice,

¿has visto la charla TED

sobre la ciencia de la felicidad?

- Creo que te encantaría. - ¿Tanto se nota?

No, no me refiero a eso. Es que me conmovió mucho.

Y hace unos ocho meses,

- renuncié a mi trabajo. - ¿Sí?

Sí. De repente.

Fue un momento Jerry Maguire.

Dios mío, me encanta Jerry Maguire.

Sí, y me mudé a Bali. Viví unos meses allí.

Hasta que me contagié el paludismo y tuve que volver.

Estoy tratando de recuperar mi trabajo.

En fin, creo que Thomas Brown...

Fue Sir Thomas Brown quien dijo: "Soy el hombre más rico.

- "Tengo en mí todo lo que..." - ¡Dios mío!

Estoy bien.

- Está mi archienemiga. - ¿Por qué tienes archienemiga?

La que está al lado de Sarah cambió las cosas.

Con aspecto de rica y deprimida.

Voy a hablar con ella, Nate.

Alice, no te conviene.

- Voy a ir. - Alice, no vayas.

- Allá voy. - Alice.

Allá vas... Bueno.

- Hola, Alice, cielos. - Zoey, hola.

¿Qué haces aquí?

Vine a una cita. Con un hombre.

Genial.

Creo que no conoces a mi marido, Rob.

- Ella es Alice. - Bueno.

Me estuvo dando una mano con la casa.

Mucho gusto, Rob. Soy la estúpida de tu mujer.

Yo no lo llamaría así.

¿En serio?

¿Dirías que eres buena persona conmigo?

¿O más bien tratas mejor a ese labraniche?

- Se llama labradoodle. - Como sea.

Bueno.

¿Qué haces con la cara? ¿Te sientes mal?

- Imita a Dexter. - No seas grosera, Alice.

Es adoptado, y lo estás ofendiendo.

Creo que te excediste un poco con la bebida.

Estás exponiéndote al ridículo.

- ¿Me estoy exponiendo yo? - Sí.

Pues, qué novedad, porque esa es tu especialidad.

- Bueno. - ¿No es cierto, Bob?

Alice, démoslo por terminado. Te llamaré por la mañana.

Oye, linda, te dejo, ¿sabes?

Porque me engañaste con esa mujer fina y elegante.

Y, además, eres un ser muy oscuro.

Así que se acabó.

Genial. Se acabó.

Gracias.

Brutal.

Vaya.

¿Quieres contarme qué pasó?

Que tomé muchísimo más que él.

Y fui muy grosera.

Luego vi a Zoey Bell con su kimono

y su marido simpático y perdí la razón temporalmente.

Espero que al menos hayas renunciado.

Sí, eso lo dejé bien claro.

¿Me puedes decir por qué te sientes tan belicosa hoy?

Todo apunta al cantante de tu banda.

Me lo temía.

Suele surtir ese efecto en las personas.

Lo que debes entender de Harry, y lo digo con amor,

es que no hace las cosas bien cuando debería.

Porque no sabe, créeme.

¿Sabes qué diferencia hay entre el hombre y la mujer?

El hombre puede hacer lo que quiere.

Y la mujer tiene que pensar en las consecuencias,

los sentimientos, las ventajas y desventajas.

Y hacer una lista.

El hombre sólo acciona.

Pero tú no, George.

Tú eres uno de los buenos.

Gracias, Alice.

Eres como una mujer.

¡Dios mío! Dime que también lo ves.

Austen, ¿qué haces aquí?

Llevo horas llamándote.

¿Dónde estabas? ¿Y las niñas?

En casa de mi mamá. Pero, espera.

Estaba... Ya sé que ya lo pregunté.

Pero ¿qué haces aquí?

Dios mío, Alice.

No sé. No lo sé.

Me estaba volviendo loco. No puedo pensar bien.

¿Ese es uno de ellos?

- ¿Hola? - Hola.

Bueno.

Hola.

- George Appleton. - Hola

Te felicito por tu familia.

Bueno, los voy a dejar en paz, porque tengo que...

Voy a... Sí, bien.

Qué lindo que es estar aquí.

¡Dios mío!

La casa te quedó increíble.

- Tiene toda tu onda. - Gracias.

Estoy impresionado. Por Dios, ¿te acuerdas

del día que me trajiste a conocer a tu papá?

Sí, hace un millón de años.

- Tú también estás cambiada. - ¿Sí?

Sí, más relajada o algo. Estás fantástica, Alice.

Es que justo me agarras en una noche estelar.

- Tuve una... - Sabes que tenía que venir, ¿no?

Lo entiendes.

Hay tres extraños conviviendo con mi familia.

Y tú dejaste de llamarme de un día para el otro.

Las chicas ya no me llaman por Facetime.

- ¿Y los tenedores? - En el cajón.

¿O sea que por eso viniste sin avisar?

¿No se te ocurrió llamar primero

para decirme que ibas a venir

así al menos me preparaba

- y les avisaba a las chicas? - Iba a llamar.

¿O esto te resultaba más cómodo?

Iba a llamar, pero temía que tú

me dijeras que no viniera.

Siempre te digo que vengas.

Cuando te fuiste...

Por fin sentí que ya no decepcionaba a nadie.

Y eso me gustó, por un minuto.

Pero luego comprendí

que lo mejor de mi vida

se había mudado a la otra punta del país.

Y ahí estaba yo, sólo en nuestra casa vieja.

No había más risas ni más comidas en familia.

No había más monos saltando en la cama.

Y extraño nuestra familia.

Así que compré el pasaje y viajé en menos de una hora

porque quería decirte esto en la cara.

En esa hermosa cara.

Arreglemos las cosas.

No nos rindamos.

¿Cómo se le ocurre aparecer así de la nada?

Deberíamos entrar. Ella nos necesita.

¿En serio? ¿Qué vas a hacer?

¿Vas a entrar para decirle: "Ahora el capitán soy yo"?

Mira, ¡están sentados muy juntos!

Ya basta, chicos. Es el padre de sus hijas.

Pero ella ya lo superó. No lo necesita.

George, ¿es un tipo apuesto? No lo veo bien.

Sí, ¿qué onda tiene? ¿De fracasado?

No sé.

Un estilo clásico, tipo Clark Gable.

Con un toquecito de Sean Penn,

como que puede atacar en cualquier momento, ¿no?

¿Clark Gable con Sean Penn? Voy a entrar.

Harry, vamos, es lo último que necesita ella.

¿Cómo sabes qué necesita?

Dios mío, lo lleva al cuarto de huéspedes.

Se va a quedar.

Gracias por alojarme.

Estoy un poco borracha. Seguramente me arrepentiré mañana.

No tan borracha. Buenas noches, Austen.

Lo que dije iba en serio, Al. ¿Puedes pensarlo?

¿Podemos hablar?

¿Por favor?

Buen día.

Hola.

Siéntate, por favor.

Harry.

Austen.

- ¿Por qué se queda aquí? - Teddy, no puedo...

¿Qué voy a decirle? ¿Qué vaya a un hotel?

¿Por qué vino este tipo?

Se me ocurren tres motivos importantes.

Es bastante egoísta aparecer así.

Bueno, así es Austen.

Alice, por favor, deja de evitarme. ¿No podemos hablar?

- ¿Qué? - ¡Chicas!

- Adivinen. - ¿Qué?

- ¡Papá! ¡Dios mío! ¡No lo puedo creer! - Buen día.

- Qué alegría me da verlas. - ¡No puedo creerlo!

Rosie, ¡qué alta estás!

Cómo creciste, pareces una supermodelo.

Iz, mira...

Cielos, qué buenas zapatillas.

- ¿Cuándo llegaste? - Anoche, tarde.

Quisimos sorprenderlas esta mañana.

Vamos.

- Me alegra verte, Lil. - Sí, hola.

Estás bellísima, como siempre.

¿Yo? Y tú estás loco.

Debo cambiarme para mi clase de spinning.

Me tengo que ir.

- Hablamos más tarde, ¿sí? - Sí.

Igual de simpático.

Bueno, vamos a comer.

Pero volvíamos caminando de cenar,

era una noche hermosa de luna llena en un pueblito diminuto,

cerca de Saint-Rémy de Provence.

Y en un momento giramos mal.

- De repente, de la nada... - Vaya, me había olvidado de eso.

- Apareció una mujer muy pequeña. - Sí.

Me empujó por el pecho, agarró el bolso de su madre,

pero ella, de inmediato, sin pensarlo dos veces,

salió corriendo a seguirla.

Salto por el aire y la tacleó al piso.

- ¡Dios mío! - Qué gracioso, mamá.

Creo que no hubo ningún salto, y mucho menos un tacle.

¿No acabaron las dos en el piso?

- Sí, pero... - Su madre estuvo increíble.

Tendrían que haberla visto. Se pasó.

- Estuvo impresionante. - No estoy tan segura.

Iz, ¿le contaste a tu papá sobre la obra?

Sí. Es muy emocionante.

No me sorprende, siempre escribió muy bien.

¿Te quedarás para verla, papá?

- ¿Cuándo era? - El viernes que viene.

Sí.

Pues no sé, no sé si puedo quedarme tanto.

Pero si puedo, me quedaré. Me muero de ganas.

George la ayudó muchísimo con la obra.

¿Te conté que los chicos hacen cine?

Sí, me enteré.

Dios mío, no tengo idea de cómo lo logran.

Hace falta tanta disciplina.

Y, al final de todo, termina siendo cuestión de suerte, ¿no?

Si se concreta o no, ¿verdad?

Sí, suerte y talento.

Exacto. Mucha suerte.

Tengo una idea. ¿Salimos a cenar esta noche?

- ¡Sí! - ¡Sí!

La cena del domingo, como antes. Será divertido, ¿no?

Veré su nuevo restaurante favorito.

Sí, ¿podemos, mamá? Por favor.

Volveremos temprano, antes de las ocho.

¿Por favor?

- Bueno. - ¡Bien!

Un segundo.

- Hola. - Hola.

Vine a ver cómo estabas. Sé que no me incumbe,

pero quería ver si estabas bien.

- Sí, pasa. - Bueno.

Estoy perfectamente bien. Por un lado,

Austen me dice cosas

que hace muchísimo que quiero escuchar.

Y, por otro lado, sé que es el rey de la manipulación.

- Hola, ¿puedo pasar un segundo? - Sí.

No sabía que estabas aquí.

Espero que no te moleste, pero...

- Estás muy linda, por cierto. - Sí.

- Sí. - Gracias.

Me preocupan las chicas, ¿sabes?

Tengo experiencia con tipos como él. El padre

que aparece de la nada y monta la escena de ser

el padre del año, aunque sabemos que no.

¿Qué va a pasar después? Se mudará

a Nueva York y ¿qué? ¿Qué pasará con Iz?

- Alice, tenemos que hablar. - ¡Dios!

- ¿Puedes esperar? Estoy ocupada. - No.

Siento que está todo raro entre nosotros.

Vaya, estás hermosa.

Y hueles muy bien. ¿Puedo pasar?

¿Tienes analgésicos?

No sabía que había público.

Vamos a tener que hablar de todo esto más tarde.

¿No quedé seleccionado para la previa?

No, no hay ninguna previa.

Nunca hubo tanta gente en este cuarto.

Vamos a llegar tarde.

Hablamos después, chicos.

Va a estar todo bien.

Adiós.

Buenas noches.

Bueno.

Buenas noches, niños.

Él me cae mal.

Es la hora de acostarse de Rosie.

¿Llamamos para ver si está todo bien?

No puedo creer que se haya casado con él.

No pueden gustarle esas pulseras.

No sé. Me imagino que era atractivo

cuando eran jóvenes. El acento está bien.

Hola, estábamos por...

Perdón.

¿Pasaron una linda noche?

Sí, nada especial. Comimos lasaña,

lo que quedaba.

¿Cómo estuvo esa cena?

Las chicas la pasaron muy bien.

¿Y tú?

Yo también, la verdad.

Íbamos a tomar una bebida.

¿Quieres venir a nuestra casa?

Estoy agotada. Me voy a la cama.

Buenas noches, chicos.

- Sí, buenas noches. - Buenas noches.

Miente. Nunca se duerme antes de las doce.

Gracias. No necesitábamos saber eso.

Buenas noches. Nos vemos por la mañana.

- Te quiero, papá. - Yo también te quiero, belleza.

Que descanses.

"Se extiende hacia el cuadro

"y flota por el aire en cámara lenta".

- Georgey, una buena noticia. - Hola.

El viernes vendrá a conocernos el que nos financiaría.

Nos vemos en el Sunset Tower y de ahí vamos a la obra de Isabel.

Perfecto. Espera un segundo.

Tranquilo. Te mostraré un artículo sobre el tipo.

"Flota en cámara lenta".

¿Qué es esto? ¿En qué trabajas?

En realidad, te iba

- a contar más tarde. - ¿Es otra cosa?

Te lo voy a explicar. Sí.

¿Cómo pudiste hacer eso?

¿Cómo? Casi terminamos nuestro guión.

¿Y haces otra cosa al mismo tiempo?

Sí, pero, mira... Tú decidiste que somos

dos partes de un todo.

Y yo quisiera ser mi propio todo en algún momento, sin nadie.

Nuestros representantes coinciden.

Está bien, de acuerdo. Tú eres el talentoso...

Yo sólo soy el que consigue dinero, dirige la película,

la presenta al festival y te trae a Los Ángeles.

- No estoy diciendo eso. - Y luego te abres sólo

y aceptas otro trabajo sin decirme nada.

- Mierda, George. - Sabes...

No me ha impedido trabajar con nuestro guión,

ni un poco.

Y perdóname si quiero ganar dinero para irme

al diablo de todo el lío que provocaste tú en esta casa.

- ¿Yo...? - ¿No lo notaste?

- ¿No lo sabes? - ¿Qué...?

¿Querías acostarte con ella, jugar con las hijas

- y creer que no pasaba nada? - No.

¿Sabes qué? Tu cerebro es un misterio, Harry.

Que lo analice la ciencia.

¿Sabes qué? No voy a dejar que hagas esto.

Para nada. Tú estás un poco enamorado de Alice.

- Y por eso te enojas conmigo. - Vaya.

No es la primera vez que nos pasa.

No estoy enamorado de ella, ¿de acuerdo?

Me encantan muchas cosas de ella, como su cara y su personalidad.

Hola.

¿Qué pasa, chicos?

¿Qué es eso? ¿Qué tienes en la mano?

¿Qué? ¿Esto? Son unas hojas para una audición.

Voy a presentarme para un piloto, podría ser algo bueno.

Es maravilloso, Teddy.

¿Los dos aceptarán otros trabajos? George ya lo hizo.

¿Por qué no te alegras por él?

No des vuelta las cosas.

¿Por qué no me lo contaste?

Todavía no conseguí el papel. Y no terminamos el guión.

¿No puedo hacer audiciones?

¿Saben qué? Les deseo suerte.

Espera.

Bueno, llámame después del show.

Sí, voy a estar despierto. Adiós.

Hola. ¿Puedo sentarme contigo?

¿Todo bien, hermano?

Vi cuando se iba Harry.

Parecía bastante enfadado.

Perdón, pero no quiero hablar de eso.

No pasa nada, no te preocupes.

Pues, sí me preocupo. Esta es mi casa.

Son mis hijas, mi mujer.

Si hay un problema, tengo derecho a saberlo.

Con todo respeto, Austen,

no sé si Alice diría que es tu casa.

Y, sin duda, no dice que ella es tu mujer.

Pero sí son mis hijas, ¿no? ¿Con eso coincides?

¿Qué es lo que viniste a hacer?

Sí, es una situación complicada.

A tu edad, yo tampoco habría entendido.

Ponme a prueba.

Pues, a veces,

uno necesita alejarse un poco de lo que ama

para darse cuenta

de cuánto lo necesita.

¿En serio?

Eso no se aplica a la esposa y las hijas.

¿Qué pretendes de mí?

Me vas a odiar, diga lo que diga.

Si Alice y yo llegamos a tratar de resolver lo nuestro,

cosa que claramente pasará,

este jueguito de la familia que están jugando va a tener que acabarse.

¿Crees que eso es lo que quiere Alice?

Alice no sabe lo que quiere.

¿Por qué diablos fue eso?

¡Por Alice!

No querrás meterte en esto.

Soy deportista. Practico boxeo.

Está bien. Lo siento.

¿Quieres pelear, amigo?

- Sí, yo... - ¡Vamos!

- ¡Ven! ¡Vamos! - Está bien.

¿Ese estúpido hipster que tienes de hermano se acostó con mi mujer?

Vamos, sé hombre y dímelo. ¡Vamos!

¡Estábamos mejor sin ti!

- ¿Estábamos? - Sí.

¿Qué dices?

¡Dios mío!

¿Qué está pasando?

¡Él empezó!

- Teddy, ¿qué pasa? - Un momento.

Calmémonos todos un momento.

Él es un peligro. ¡Hay niñas en la casa!

Vamos, Alice, esto es una locura.

Es demasiado para mí.

Yo no me ofrecí para esto. Nada de esto.

Coincido. Él se tiene que ir.

Deberán buscarse otro lugar para vivir

mientras nosotros reencaminamos nuestra vida.

Espera.

Alice.

Lo siento, chicos.

Hiciste lo que correspondía, Al.

Te dejó todo un espectáculo.

Alice, mírame un segundo.

Dios, cómo te extrañaba.

No tenía idea de cómo vivir sólo.

Austen, ¿qué estamos haciendo?

Nuestra relación está totalmente indefinida. Lo sabes.

Lo sé.

Y, de una vez por todas, debemos definirla.

- Tenemos que volver a... - Quiero el divorcio.

No te sigo.

Quiero el divorcio. No quiero seguir casada contigo legalmente.

Ya sé lo que es el divorcio.

Pensé que no estábamos listos para semejante...

Tú sí.

Sí. Estoy lista.

Está bien.

¡Dios mío! Me siento un idiota.

Me tocaron las mejores cartas, pero perdí igual.

Supongo que todo salió como tenía que salir.

Y los dos sabemos que, si hubiera visto un rayo de luz,

habría intentado colarme como buena comadreja.

- Espero que esté aquí. - Tiene que estar.

Justin es la única persona que conoce en Los Ángeles.

La mano me está matando.

¿Podemos pasar? Queremos hablar.

¿Me van a tratar mal? No estoy de humor.

- ¿Qué te pasó en la cara? - Molí a palos a Austen.

Mentiroso de mierda. Pasen.

¿Alice te vio?

Sí, y como que nos echó.

- ¿En serio? - Sí.

- ¿Y Austen? ¿Se quedó? - Sí.

¿Tienen hambre? Quedaron sobras de Nobu.

Harry, vinimos a disculparnos.

Hicimos mal en ocultarte cosas.

- ¿No quieren Nobu? - Yo sí.

- ¿Qué es Nobu? - Es sushi.

Teníamos miedo de que pensaras

que dudábamos de ti o perdíamos la fe en la película.

- Es lo que pienso. - No nos rendimos, amigo.

Mi otro trabajo ya está casi terminado.

Y si Teddy consigue otro papel, nos arreglaremos.

Tiene razón. Vamos a seguir.

Vamos a hacer la película.

El Nobu.

Aquí están.

- ¿Papá está bien? - Sí.

Papá está bien, sólo tiene un pequeño moretón.

Y ahora duerme, pero va a estar bien.

Lamento mucho que hayan tenido que ver eso.

¿Se va a mudar con nosotras?

Va a vivir en Los Ángeles, y eso es genial,

pero no con nosotras.

¿Y los chicos? ¿Se fueron?

¿Para siempre?

Creo que sí.

¿O sea que no los vamos a ver más?

George iba a venir a la obra.

- Y... - Sí, conozco a George.

Va a ir, créeme.

Y no sé ustedes,

pero yo ya tenía ganas de que volviéramos a ser tres.

La verdad, suena bien. Me vendría bien un poco de paz.

Bueno.

Las quiero.

¿Crees que terminaremos

- en unos minutos? - No sé.

Conocemos a uno que es pirata informático.

Se llama Neo.

- Es muy importante. - Bien.

- Y básicamente tiene... - Sí.

¿En qué momento aparece el tal Morfeo?

- Porque... - Aparece Morfeo.

- Le manda... - Sí.

Le manda una clase de...

De advertencia, que tenga cuidado con los agentes.

- Sí, y después... - Gracias.

- El mundo real... - Porque el mundo real...

"Lo que empezó como un día normal

"terminó como todo lo contrario. Fin".

Maravilloso.

- Esta parte me encanta. - Sí, a mí también.

Hola.

Es la escena 50. Toma las notas.

Por allí hay una silla. Es la última revisión.

Genial, gracias.

"Me dijo cosas interesantes, George.

"Me dijo cosas interesantes".

"Cosas interesantes".

Hola.

No sé. Es raro, ¿verdad?

- ¿Tendría que preocuparme? - Es un poco raro.

No, para mí, es... Es tierno.

Ella está como...

- Ella cree que es una espía. - Sí.

- Y que tiene aventuras. - Sí.

- Hola. - Hola.

- Pasa. - ¿Puedo?

Sí, ¿cómo no? Pasa.

- No llamé, pero... - Está bien.

Todavía nos estamos mudando.

- Pero sí... - Sí, vaya.

- Es hermoso. - Sí.

¿Están los otros?

No. Salieron un rato.

Vuelven en cualquier momento.

Debería haber sido yo el que te iba a ver.

Pero, no sé, con Austen allí, no...

Se fue.

¿Volvió a Nueva York?

No, está en Los Ángeles, pero no conmigo.

Nos separamos definitivamente.

Excelente decisión.

Sí.

Bueno.

Alice, tendría que haberte dicho esto antes, con más convicción, al menos.

Pero lo siento. Perdóname.

Perdóname por plantarte aquella noche.

Y ya le di mil vueltas a todo esto en mi cabeza.

Y no termino de entender

cómo alguien puede hacerte eso a ti. Mucho menos alguien como yo.

Fue una de las peores cinco decisiones de mi vida.

Y he tomado varias decisiones cuestionables en mi vida.

En síntesis, te mereces alguien muchísimo mejor que yo.

Y no lo digo como lo dicen casi todos los hombres,

porque lo digo en serio. De verdad.

Muy en serio.

Antes de conocerte,

estaba más sola y asustada que nunca antes en mi vida entera.

Y con ese giro descabellado que dieron las cosas,

lograste que se me pasara.

Y siempre te lo voy a agradecer.

Desde que ustedes se fueron,

estoy tratando de ordenar mi vida.

Pero me he dado cuenta de que los extraño mucho.

Dios mío, nosotros también. Hablamos todo el tiempo de eso.

¿En serio? Cómo me alegra que digas eso.

- ¡Sorpresa! - ¡Hola!

- ¡Hola! - ¡Dios mío! Hola.

- Hola, Alice. - Hola.

- Hola, Alice. - ¿Compraste flores?

Es que quedaban tan bien en tu casa

- que traje para la nuestra. - Hola.

- Te ayudo. - Sí, gracias.

- ¿Y la cocina? - Por allí.

- Vaya. - ¿Cómo está Iz?

- Nos mandamos mensajes de texto. - Sí, ella me contó.

Está muy emocionada con lo de mañana.

¿Te dijo que empezó a meditar?

- No, pero me encanta. - Sí.

Déjame ponerlas en un florero.

- Sí. - ¿Tienen florero?

- No. - Bueno.

Les compraré uno de regalo de inauguración.

- ¿Ahí? - Sí.

¡HOY A LAS 6:00 PM! 5 obras de un acto

- Quedó bien. - Sí.

Nuevos dramaturgos Cinco obras de un acto

A la derecha.

Yo hago la primera fila.

- Mis amigos. - Justin. Hola, hombre.

Antes de que entremos, pase lo que pase,

haremos una gran película juntos.

Nada de eso que se mira en el teléfono

y se olvida antes de que termina.

Porque tenemos cabeza, corazón y agallas.

- ¿Sí? - Sí.

- Muy bien. Vamos. - Gracias, hombre.

Va a salir todo bien.

Sí. Sabía que te iba a convencer.

Hola. Sí, aquí estamos.

Sí, no hay problema. Está un poco demorado.

- Listo. Que disfrute su estadía. - Muchas gracias.

¿Iban a llevar mis maletas a la habitación?

Sí, enseguida.

Genial, y tengo el vale de estacionamiento...

Llegó la hora.

- Hola, mamá. - Hola.

- Hola. - Hola.

Hola, cariño. ¿Te gustó dormir en casa de papá?

Fue muy divertido. Cenamos panqueques.

Van a venir.

La cosa es así.

Me encantó su guión.

Entiendo lo que buscan.

Pero tal vez podamos hacerlo

- todavía más espectacular. - Sí, claro, ¿cómo?

Tal vez, no sé, más sensual.

Un poco más de excitación, más acción.

Tal vez el personaje de Sam debe reunir un grupo de tipos

de distintos lugares para dar un gran golpe.

- ¿Una copia de La gran estafa? - Sí, me encanta.

Genial. Pero de jóvenes.

Sam no es tan experto.

Sólo hace eso para sobrevivir.

Claro.

Pero podríamos pasar a otro nivel.

Contratamos a uno de los grandes para el papel,

como el de Los juegos del hambre.

En realidad, Teddy hará ese papel.

¿Recuerdas que te lo dije? Es fantástico.

Cierto, sí.

- Tú eres Teddy... - Sí.

Sí, te buscaremos otro papel.

Justin, confío en ti.

- Lo sabes. - Sí.

Y ustedes me parecen muy talentosos.

Sólo me preocupa que sea tan sencilla.

O, no sé, simpática. ¿Esa es la palabra?

No.

- Debemos irnos. - Esperen.

- Esperen, chicos. - Gracias por el tiempo.

Muchas gracias, pero, a decir verdad,

tenemos que ir a la obra de una niña de 11 años.

Si la respuesta es "no", que es lo que parece,

ya que pasaste por alto hasta el último detalle lindo del guión,

no creo que esto cambie mucho las cosas.

Pero lo diré de todos modos. Creo que te equivocas.

Teddy es uno de los mejores actores de nuestra generación.

Y George entiende a las personas.

Su modo de pensar y sus motivaciones para algunas acciones inexplicables.

El cine es nuestro gran amor, y si apuestas a nosotros,

hay un 80% de probabilidades de que no te fallemos.

Warren, una pregunta,

¿tienes un auto abajo?

Estuviste genial. ¡Genial!

Har, ¿seguro que estás de acuerdo?

Sí, va a aparecer otro. ¿Me ves preocupado?

Respira hondo.

Respira hondo, tú puedes.

Vamos.

- Perdón, está cerrado. - ¿Cómo que...? ¿Qué?

Cuando empieza la función, no puede entrar nadie.

- Son las reglas. - Es una broma, ¿no?

No es Hamilton, son niños.

Tengo órdenes estrictas de cerrar a las 6:00.

Y son las 6:15.

Yo necesito ir tras bambalinas.

Hay una niña muy especial que quedará devastada si...

Ese no es mi problema, hermano.

¡Lo siento, amigo!

Tal vez sí debería actuar en cine de acción.

Ve.

Vas a estar genial.

Y ahora, Tres más tres, de Isabel Blume.

- ¡Teddy! - Allí está.

¡Cielos! Vamos.

Hola.

- Hola. - Hola.

- Cuidado. - Se cae.

Permiso, debo pasar.

"Lo que empezó..." Perdón.

Vamos.

- ¿Tú eres George? - Sí.

- ¡Gracias a Dios! - ¿Y tú?

- La Srta. Avery. - ¿Tú eres Avery?

- Sí. ¿Tú eres George? - Sí.

Vamos.

Ella te ve desde aquí.

"Lo que empezó..."

¡Isabel!

¡Isabel!

Tú puedes.

"Lo que empezó como un día normal terminó como todo lo contrario.

"Seguramente había algo

"bastante fuera de lo normal en el aire, aunque, como siempre,

"hacía 22°C y brillaba el sol en mi nuevo hogar,

"esa ciudad tan rara y maravillosa que es Los Ángeles.

"Que, en realidad, ni siquiera es tan ciudad".

Pero díganlo ustedes.

Fue un éxito, ¿no?

¿Puede decirse eso de una obra escolar?

- Porque lo fue. - Definitivamente.

Fue un exitazo.

Te aplaudieron de pie.

Había otras mamás que lloraban.

- Lloraban. - Ellas lloraban y yo sollozaba.

Esa parte donde habla de ser una niña en Nueva York...

Por favor.

Se iba a dormir a las 8:30 en la ciudad que nunca duerme.

- Esa parte. - Genial.

Me gustó el que hacía de papá.

¿Qué?

¿No trataba de nuestra familia?

Trataba de eso, ¿no?

Eres una detective teatral.

- Uno, dos, tres, cuatro. - Pulseada china.

¿Puedes parar?

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.