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Han llegado al final del segundo semestre.
Algunas se quedarán para completar su educación.
Otras saldrán al mundo.
Y como tengo por costumbre...
...les haré una pregunta de suma importancia...
...ya que concierne a su bienestar espiritual.
¿Desean entregarse a Dios...
...y salvarse?
Las que deseen ser cristianas y salvarse...
...se colocarán a mi derecha.
Las que se queden...
...y esperen ser salvadas...
...irán a mi izquierda.
¿Ha rezado?
Sí.
Aunque dudo que le importe al Creador.
¿La he entendido correctamente?
¿Cree que su Creador permanece indiferente ante sus pecados?
¿Que, en Su compasión, la ve dormitar?
No, me malinterpreta, no he llegado tan lejos.
No he despertado aún.
¿Cómo me arrepentiría?
Me siento algo afligida, desde luego...
...pero mis sentimientos son imprecisos.
No se trata de hasta dónde ha llegado...
...sino de hasta dónde debía haber llegado.
Ni de cómo se siente, sino de lo que debe sentir.
No siento nada.
No tengo la sensación de pecar, ¿cómo la tendría?
Ojalá pudiera sentir lo que las demás...
...pero no es posible.
Una pecadora contra Dios Santo, bajo condena...
...expuesta cada momento a caer...
...en una eternidad en llamas sin remisión...
...pero que no siente ni se alarma...
...ni puede huir ante la cólera venidera.
Cabe preguntarse...
...¿está en el Arca de la Salvación?
Temo no estarlo.
Está usted sola en su rebelión, Srta. Dickinson.
Me temo que está perdida.
Sí, Srta. Lyon.
Por cada momento de éxtasis, pagaremos con tormento...
...en aguda y sentida proporción al éxtasis.
Por cada hora disfrutada, afilados y míseros años...
...monedas disputadas con amargura...
...y baúles rebosantes de lágrimas.
¡Padre, Austin, Vinnie!
Mi alegría sería completa si madre estuviera.
El viaje la habría cansado.
Te llevamos a casa, Emily.
- Tu carta nos dejó preocupados. - Decías estar enferma.
Sí.
¿De qué padeces?
De un caso agudo de evangelismo.
- ¿De verdad me lleva a casa? - Sí.
Iremos a Amherst pasando por Boston...
...donde nos quedaremos con la tía Elizabeth.
Noto su desaprobación, padre.
No me gusta ver a una mujer en un escenario.
Pero tiene un don.
Tener un don no es excusa para que una mujer se exhiba.
¿Qué debería hacer, pues?
¿Interpretar un acta del Congreso?
Depende de la clave.
El resto del programa es en un alemán muy respetable.
Los alemanes son músicos maravillosos.
Así es.
El inglés, gracias a Dios, no es una lengua que pueda cantarse.
Pero, tía, a usted le encantan los himnos.
Es diferente, no tienen nada que ver con la música.
- El demonio musical. - No seas trivial, Emily.
¡Oh, vida!
¡Oh, hogar!
¡Cuán maravillosos son!
Emily.
¿Qué haces despierta?
- ¿Me permite hablarle, padre? - Claro.
Ya sabrá que me gusta escribir, sobre todo cartas.
- Y a veces, poesía. - Sí.
¿Me permitiría escribir de noche, para beneficiarme del silencio?
No molestaré a los otros miembros de la familia.
Se lo prometo.
Tienes mi permiso.
Has sido muy atenta al preguntar.
- Es su casa, padre. - Es nuestro hogar, Emily.
Yo...
Quisiera pedirle otro favor, padre.
¿De qué se trata?
Tengo entendido...
...que es un gran amigo del Dr. Holand, el editor del Springfield Republican.
Y ese diario publica poemas.
Le escribiré.
Si está de acuerdo, podrás mandarle alguna poesía.
Estimada Srta. Dickinson:
He decidido publicar "Sic transit gloria mundi"...
...al ser el menos díscolo y tener cierto ingenio.
En cuanto al resto de poemas, siguen la métrica habitual...
...son infantiles, versos para niños.
Pero reconozco que los clásicos, en cualquier lengua...
...son obra de hombres y no de mujeres.
Temo que la mujer no sepa crear un tesoro literario permanente.
¿Dónde está Emily?
¡Emily!
Ven aquí inmediatamente.
No olvides que la tía Elizabeth elogió...
...a la familia Dickinson en 55 estrofas.
A cual más aburrida.
Tía Elizabeth.
Por fin, Emily, casi me haces esperar.
¿Y qué opinión te merece mi poema?
No dudo de que sus versos hacen honor a su talento.
Si fuese ingeniosa, tu dudoso cumplido debería ofenderme.
Pero, tía, los mejores cumplidos son dudosos...
...forma parte de su encanto.
- ¿Te complacieron mis versos, Austin? - Mucho, tía.
Dejan en ridículo "El paraíso perdido".
Tus hijos son demasiado sofisticados, Edward.
- Parte de mí lo desaprueba. - La desaprobación es grave.
Si tuviera que escoger entre hijos sofisticados...
...o simplemente dóciles, escogería a los primeros.
- La docilidad casi es esclavitud. - Un pensamiento abolicionista.
No lo es, pero ningún cristiano defendería la esclavitud.
Por favor, no hablemos de este tema.
Es tan indecoroso como tedioso.
No lo es para los esclavos.
Tenemos a un Robespierre entre nosotros.
A Robespierre no.
A Charlotte Corday, quizá.
Edward, se comportan tan mal como tú.
Creo que te han publicado un poema.
Sí.
En el Springfield Republican.
- Se publicó anónimamente. - Me parece un poco excéntrico.
Dadas las circunstancias, es mejor así.
No todos somos Milton.
No frunzas el ceño, no te favorece.
La poesía es mi consuelo por la eternidad que nos rodea.
- ¿Quién lo dijo? - Yo.
Pues no lo digas, no parece muy cristiano.
¿Dónde está Vinnie?
Aquí, tía.
¿Y qué es de ti?
Soy como el Peregrino, intento mejorar.
Un peregrino sólo debe ser consciente de la superación de otros.
Ser consciente de la propia es vanidad.
Pero tía, la vanidad es un vicio inofensivo.
Es tan superficial como los que lo practican.
Ningún vicio es inofensivo, Vinnie.
Basta con ver Babilonia.
- ¿Qué hay de ti, Austin? - No estoy de peregrinaje.
¿Y del vicio?
Ciertamente, el vicio es la virtud disfrazada.
¿Qué opinión te merece la laxitud moral de tus hijos, Emily?
Prefiero escuchar y permanecer en silencio.
Así, un prejuicio no se asemeja a una opinión.
Tu respuesta es tan bizantina que nada me ha aportado.
Valore su ignorancia, tía.
Puede necesitarla.
¡Edward!
Tus hijos me asombran.
Deberían ir a sus cuartos y ser azotados.
- Cada hora. - Cálmese, tía Elizabeth.
Beba una copita de vino de pasas, el vicio hecho placer medicinal.
¿Medicinal?
Para la circulación.
Mi circulación no deja nada que desear.
El corazón primero pide placer.
Luego, excusarse del dolor.
Luego, pequeños analgésicos que adormecen el sufrimiento.
Y luego, dormirse.
Y luego, si ésa fuese la voluntad de su inquisidor...
...la libertad de morir.
¿Te importaría tocar algo, Emily?
Uno de los viejos himnos.
Enseguida.
Cuando yo aún era una niña...
...un joven que acudía a nuestra iglesia...
...solía cantar este himno.
Tenía una voz preciosa.
Tan pura.
Sólo contaba con 19 años cuando falleció.
Vaya.
Vaya.
Que Dios la guarde.
Me llamará cuando llegue el momento.
Ojalá viva usted cien años.
- Qué idea tan repulsiva. - Tía, no diga eso.
No temo a la muerte, Emily.
Tampoco tú deberías.
Con el alma preparada para Dios, nada debemos temer.
Él nos allanará el camino.
Rezaré por ustedes.
Acuérdense de mantener el ateísmo a raya.
Observen el reloj que marca las horas para todos.
Tic.
Tac.
Tic.
¡Son del todo insoportables!
Fui a darle las gracias, mas ella dormía...
...su lecho, una piedra alargada...
...con ramilletes en la cabecera y en los pies...
...colocados por los viajeros...
...que iban a darle las gracias...
...mas ella dormía.
Poco duró cruzar el mar...
...para ver su semblante vivo...
...pero el regreso fue lento.
- Quizá podría sonreír, Sr. Dickinson. - Estoy sonriendo.
¡Emily, Emily!
Tenemos visita.
Es la Srta. Vryling Buffam.
Suena a anagrama, ¿no le parece?
Tienen ante ustedes una vida marchita por el bautismo.
Espero que reproche a sus padres semejante falta de previsión.
Lo hago, pero se enojan mucho.
- Ciertamente la perdonarán. - Pero ¿los perdonaré yo a ellos?
¿No estuvo en una institución para señoritas en Fuerte Sumpter?
- Monte Holyoke. - Sí, me sonaba a algo militar.
Fue hace años.
¿Estudió con disciplina?
Álgebra, geometría, ciencias naturales.
Y por cuestión de decoro, historia eclesiástica.
Creo que las mujeres deben recibir la misma educación que los hombres...
...pero ¿historia eclesiástica?
Suena tan gris como el paraíso.
- La trajimos a casa. - ¿Tanto le disgustó Monte Holyoke?
La maltrataron.
Hay maltrato y hay coerción.
- ¿Y cuál padeció? - Una combinación única de ambos.
- Fue abominable. - Sí, pero...
...añade hierro al alma.
¿Mas de que sirve si, al final, todos perecemos?
- ¿Teme a la muerte? - No.
Temo al paraíso.
Pienso que será un anticlímax.
La perfección suele serlo.
- ¿Qué me dice del infierno? - Será aún más aburrido que el paraíso.
Será pura agonía.
- ¿Nos acompañará a la iglesia? - Claro que no.
Ir a la iglesia es como ir a Boston.
Sólo se disfruta al volver a casa.
Rezaremos por el descanso del alma de nuestro pastor.
¿No depende de dónde haya ido?
Seremos buenas amigas.
No me cabe duda, soy irresistible.
Todos lo dicen.
Cuando llegue el nuevo pastor, díganme quién es.
- ¿Para que también la salve? - No.
Para saber a quién debo evitar.
No disfruten mucho de las oraciones, podría convertirse en costumbre.
- ¿Viene hacia Dios, caballero? - Así es, pastor.
¿Viene con humildad?
Vengo como lo que soy.
¿Desea llegar a Cristo como abogado?
Debe presentarse como un pecador.
Arrodíllense para que rece por ustedes.
Luego rezarán por su salvación.
- ¿Y usted, Srta. Dickinson? - ¿Yo qué, pastor?
¿No se arrodilla para entregarse a Dios?
No, señor, no me arrodillaré.
Pero sí creo que Dios se me ha entregado.
- Ha dicho una blasfemia. - No era mi intención.
- ¿Protege su alma, Emily? - Lo mejor que puedo, pastor.
- ¿Y el infierno, qué es del infierno? - Lo evitaré si puedo.
Lo sufriré si debo.
Hablar así es de profanos.
Si es así, ruego a Dios que me perdone mi irreverencia.
Oremos por todos los pecadores.
¿Cómo te atreves a comportarte así?
¡No es ni cristiano ni decoroso!
¡Nadie me obligará a ser devota!
Harás lo que se te mande.
Sé que su orilla de la cristiandad es más segura, padre.
También sé que le parezco recalcitrante...
...pero mi alma me pertenece.
Tu alma es de Dios.
Peligra por culpa tuya.
- Sí, padre. - En adelante...
...te comportarás de acuerdo con la posición social...
...que Dios ha visto a bien concederte.
Sí, padre.
Buenas noches, Emily.
Buenas noches, padre.
Este plato está sucio.
Ya no lo está.
No me habría atrevido a ir tan lejos.
De hacerlo...
...padre me habría mandado a un colegio militar.
Y madre, llorosa, me habría bordado algo.
- La eterna Srta. Buffam. - Lamentablemente no es así.
El padre tiempo también llama a mi puerta.
¿Qué precauciones toma?
Intento no estar en casa cuando se presenta.
Las mujeres deberían esforzarse en seguir su ejemplo.
No, sólo deberían esforzarse en ser más jóvenes que su cintura.
Siendo así, el desagradable tema de la edad casi es irrelevante.
¿Y en qué deben esforzarse los hombres?
En ir en trineo.
¿Y en tiempo estival?
En filatelia.
Reúne los peligros del deporte sin sus rigores.
Escucharla siempre es delicioso, Srta. Buffam.
Créame, Sr. Dickinson, sólo se trata del arrebato...
...de una pobre alma atormentada.
Señoras.
Ha ido demasiado lejos.
Intentaba ser irónica.
Adelante.
- ¿Nos acompañas a la iglesia, Emily? - No, padre.
¿Por qué no?
Dios sabe lo que contiene mi corazón.
No necesita que se lo recuerde sentada en un banco.
Ojalá tu comentario no sea tan frívolo como parece.
Tu alma no es un asunto trivial.
Estoy de acuerdo, padre.
Por eso conservo su independencia con meticulosidad.
Haciendo un recuento de todo...
...primero, los poetas, luego, el sol...
...luego, el verano, luego, el reino de Dios...
...y luego, aquí acaba lista.
Pero al mirar atrás...
...los primeros parecen incluirlo todo.
Los demás, innecesarios.
Y por eso escribo, los poetas, todo.
Su verano dura todo un año.
Pueden permitirse un sol que para el Este sería extravagante.
Y si el paraíso del Más Allá es tan bello como disponen...
...para aquéllos que los adoran...
...demasiado complicada es la Gracia...
...para justificar el sueño.
- ¿Qué es? - Es de Austin.
Retratos de Austin y de su futura esposa, Susan Gilbert.
- Austin, tan apuesto como siempre. - Ella parece estar aterrada.
Debemos acogerla...
...y demostrarle que no todos somos severos.
Emily, querida.
Esto es un lujo casi a la altura de París.
Hoy limitémonos a ser superficiales.
Sí, la superficialidad siempre debe ser espontánea.
Si es estudiada, se acerca mucho a la hipocresía.
Seremos superficiales, pero no estúpidas.
Dios nos libre.
Éste es mi tercer baile de presentación...
...sin un atisbo de romance.
¿Les parece que los hombres tienen miedo...
...de una mujer que es maestra e independiente?
¿No dicen que los hombres son intrépidos?
En la guerra, sí, en la religión, siempre.
En el amor...
...jamás.
Fíjense en aquella divina criatura.
Qué porte tan noble.
- Como un emperador romano. - Nerón.
Esperemos que sea tan malvado.
Siempre que sea rico...
...consideraremos su maldad como una laguna de la virtud.
Creo que debes prepararte para la polka.
¿Me permitiría ser el siguiente en su carné de baile?
No tengo carné de baile, caballero...
...prefiero improvisar.
- ¿No le parece algo peligroso? - Por eso mismo no lo tengo.
Señoras.
- ¿Qué tal la divinidad? - Baila como un oso polar.
Es un mojigato.
¿Le has dicho algo ofensivo?
Sólo que había leído "Cumbres borrascosas".
Se ha escandalizado.
- ¿La ha leído? - No.
Le he dicho que condenar una novela sin haberla leído...
...era como ir a Sodoma o Gomorra...
...y decepcionarse porque ninguna es Filadelfia.
Espero que tuviera sentido del humor y se riera.
En absoluto.
Ha enmudecido y el ambiente se ha tensado...
...llenándose de mudas blasfemias.
Ha sido delicioso.
Pero debo irme.
La Srta. Buffam tiene una cita.
Esto suena a pecaminoso.
Un clérigo me dijo una vez que debía arrepentirme de mis pecados...
...si no quería que me persiguiera el diablo.
"Oh, una especie de diligencia espiritual", contesté.
Enmudeció de golpe, cual estatua de un monumento...
...horrorizado y mudo.
No habrá mañana para el alma descarriada.
Para el alma descarriada, hoy basta.
Cuánto te añoraré si te vas algún día.
Tu honestidad es sublime.
A largo plazo, la honestidad no es la mejor política.
- ¿Lo es la deshonestidad? - Prefiero llamarlo "diplomacia".
Permite convertir una derrota táctica en victoria.
- ¿Quién lo dijo? - No lo sé, probablemente...
...George Washington cruzando el Delaware...
...en sentido contrario.
Y ahora, querida...
...debo irme volando.
Conduce con cuidado y no hagas nada que disguste a Dios.
- No cantaré al estilo tirolés. - Sabio por tu parte.
Rápido, Pendennis, antes de que cambiemos de idea.
Adelante, Emily.
- ¿Prefiere que cierre la puerta? - No, déjala abierta.
Me encanta oír la música.
Me recuerda a cuando tu padre y yo fuimos a nuestro primer baile.
Hace muchos años.
- Te presento a mi hermana Lavinia. - Pero todos me llaman Vinnie.
Y mi hermana Emily.
Todos me llaman Napoleón.
Regresas casado y con licencia de letrado.
Harvard te ha sentado muy bien, Austin.
Pero lo mejor es que pronto seremos vecinos.
Susan y yo nos mudamos a la casa de al lado.
¡Otro rayo!
Y muy bien recibido.
Austin trabajará conmigo.
No habrá dos presencias mejor acogidas.
¿Jamás acabarán las maravillas?
Doy la bienvenida...
...a mi hijo...
...y a su preciosa esposa.
Su muy preciosa esposa.
Mas ésta es la mayor maravilla...
...madre ha bajado del Monte Olimpo.
Emily, como siempre, lo dramatiza todo.
Llevo una vida muy retirada.
Nadie se da cuenta de que estoy.
Mas si no estuvieras...
...qué abismo se abriría.
Abejas en la lavanda...
...y luego, el perezoso búho.
¿Te casarás?
Supongo que acabaré casándome.
¿No lo hacemos todas...
...al final?
No lo sé.
No soy capaz de verme alejada de mi familia...
...entre extraños.
Eres una extraña criatura...
...más profunda, me parece, que cualquiera de nosotros.
¿Cómo puedes decirlo?
No lo he demostrado en ningún momento.
Querida...
...no demuestras...
...revelas.
En la eventualidad de que te vayas...
...¿me escribirás?
No poseo inclinación para escribir largas misivas...
...temo que mi mente sea trivial.
Tienes buen corazón.
No te dejes cegar por los sentimientos.
Si mi futuro esposo me pusiera de mal humor...
...creería haberse casado con una de las Borgia.
¿Te casarás?
Sólo necesito a mi familia.
No es perfecto.
No es el paraíso.
Pero es mucho mejor de lo que pueda conocer.
O desear.
Cuando te cases...
...te añoraré.
Claro que me añorarás.
Me niego a que se me olvide.
Emily...
...no olvides el pan para la Feria Agrícola de mañana.
Sí, no lo he olvidado.
Las noto hinchadas.
Están hinchadas.
Como mis pies.
Srta. Emily.
Saquen el pan del horno, por favor.
¡No hace falta que lo recojan los tres!
Creo que ayer fuiste muy brusca con Thomas, Margaret y Maggie.
Sí, padre.
Debes tratarlos con respeto.
No son sirvientes, sino empleados.
¿A qué se debe esto?
Por indicarme con tanta elocuencia la diferencia entre los dos.
Ayer fui de lo más maleducada.
Quisiera pedirles disculpas a los tres.
No estamos ofendidos.
¿Significa que me perdonan?
Lo siento...
...de veras.
- Tenemos buenas noticias, señorita. - Su pan...
...ganó cinco dólares.
Deben quedarse con el dinero, aliviará mi conciencia.
Se llevó el segundo premio.
El segundo premio.
¿Cómo se siente uno al ser padre, Austin?
Paternal.
¿Me permites cargarlo?
- Se llama Edward. - Ned, como diminutivo.
No soy nadie.
¿Quién eres tú?
¿Tú tampoco eres nadie?
Así somos dos.
No lo digas por ahí.
Nos proscribirían.
Cuán aburrido ser alguien.
Cuán público, como una rana...
...que repite su nombre día tras día ante una charca admirativa.
Padre, ¿qué ocurre?
Han atacado el fuerte Sumpter.
¿Qué significa?
Parece que el Sur se separará de la Unión.
Habrá una guerra civil.
¿Te llamarán a filas, Austin?
Casi con seguridad.
- Te quedarás aquí. - Mis amigos lucharán, debo ir.
Abonaré los 500 dólares reglamentarios para que luche un sustituto.
¿Y mi honor, señor?
Su honor, señor, estará a salvo en mis manos.
¿Y qué me dice de mi conciencia?
Será mejor que tu conciencia se consuele...
...viéndote cumplir con tu deber filial.
Para los que mueran en esta guerra, el deber filial será una cobardía.
Un joven educado no haría este comentario.
Ningún caballero lo incitaría.
Austin...
...eres mi único hijo.
No permitiré que arriesgues tu vida.
Por favor, padre.
- No me obligue a quedarme. - No irás.
¡Te lo prohíbo!
Me quedaré.
Luchar con la voz es de valiente...
...pero lo es mucho más...
...cargar desde el pecho contra la caballería de la aflicción.
A quienes ganan, las naciones no los ven.
A quienes caen, nadie los observa.
Ojos moribundos que ningún país mira con amor patriótico.
Confiamos en procesiones empenachadas...
...pues así pasan los ángeles...
...fila tras fila...
...con paso parejo...
...y uniformes níveos.
Hay una palabra que lleva una espada...
...y puede atravesar a un hombre armado.
Lanza sus sílabas punzantes...
GETTYSBURG BAJAS TOTALES: 51.112
...y vuelve a enmudecer.
Mas donde cayó, los salvados lo contarán el día de la patria.
SPOTSYLVANIA BAJAS TOTALES: 31.086
Un hermano con charretera entregó su vida.
ANTIETAM BAJAS TOTALES: 23.134
Ahí donde corre el sol sin aliento, donde vaga el día...
...ahí está su silencioso ataque...
...ahí su victoria.
Hemos ido a Gettysburg a oír los discursos.
El Sr. Edward Everett habló casi dos horas.
Muy enardecedor.
- ¿Y el discurso del presidente? - De lo más breve.
Duró unos tres minutos, no fue memorable.
¿Escucharon muchos a los oradores?
Algunos dijeron que 15.000 personas.
La mayoría para desayunar o buscar recuerdos de la batalla.
Macabro.
Dicen que murieron más de 600.000 hombres.
¿Para qué?
Para acabar con la esclavitud que jamás debió florecer en este país.
La Srta. Buffam te influye demasiado, Emily.
Si más hombres hablaran como ella, quizá no habría guerra.
¿Cómo te atreves a decir semejante banalidad?
Nada tiene que ver con el género.
Una discusión de género es la guerra, pues también es una esclavitud.
- Es un comentario despreciable. - Vive una semana como mujer...
...no te parecerá agradable ni banal.
¿Te vas mañana?
¿Por cuánto tiempo?
Dos meses, quizá.
Son dos casos difíciles, y de ambos se encarga el juez Lord.
Ya sabes lo terrible que es.
- ¿Debes ausentarte tanto tiempo? - Sí.
Un hombre necesita abrirse camino.
- No le basta con ser decoroso. - Y una mujer...
...¿qué debería hacer?
¿O su único destino es el decoro?
No discutamos.
Es mi última noche en casa.
Les escribiré.
- Aliviará mi infelicidad. - Pero aumentará la mía.
¿Qué haces a estas horas?
Es mi momento para escribir.
Entre las tres de la mañana y el amanecer.
Mi padre me autoriza.
Ningún marido lo haría.
He venido porque...
- He creído que algo ocurría. - No.
No, es el mejor momento.
Cuando parece que el mundo duerme en silencio.
¿Por qué tardaste tanto en consentir casarte con Austin?
En verdad...
La idea de los hombres en ese aspecto...
...me petrificaba.
Aunque Austin es...
...muy tierno...
...y se acomoda a mis...
...reservas.
¿Tan terrible es esa parte de la vida de casada?
Cumplo con mi deber.
Pero no sólo gané un marido...
...sino también dos hermanas.
Sí.
Seremos hermanas.
Lo compartiremos y leeremos todo.
Las Brontë.
George Eliot.
Y Dios nos ampare, incluso a la Sra. Gaskell.
Y tienes tu poesía.
Tú tienes una vida.
Yo tengo una rutina.
Es la concesión de Dios a una perdedora.
¿Nada te consuela?
Los que tenemos vidas menores...
...y carecemos...
...de un cierto tipo de amor...
...hemos aprendido a pasar hambre.
Nos engañamos...
...y engañamos a otros.
Es la peor de todas las mentiras.
Pero en asuntos del alma...
...eres rigurosa.
El rigor no sustituye a la felicidad.
Mas ¿qué llamada es ésta?
Los seres queridos, cuyos nombres están escritos...
...en el Libro de la vida del Cordero...
...nos llaman: "Vengan, vengan".
Y la Iglesia terrenal, testigo de Jesucristo en el mundo...
...y la Iglesia celestial...
...con el susurro de túnicas blancas...
...y la música de arpas doradas...
...llama: "Vengan...
...vengan".
Y los ángeles del paraíso...
...véanlos, fila tras fila...
...autoridades inmortales...
...rodean el trono eterno.
Han percibido la llamada y también repiten:
"Vengan...
...vengan".
Los sermones del reverendo Wadsworth cortan la respiración.
Este tipo de éxtasis es maravilloso...
...pero en el silencio de la habitación de una...
...parece tan alejado como Spitsbergen.
En verdad, es tan apuesto como extático...
...y tan limpio.
- Como un querubín recién bañado. - Y felizmente casado.
Desposarse sin el embelesamiento...
Siempre queda la esperanza.
Si esperas mucho, siempre te decepcionarás.
Y si me desespero demasiado pronto, ¿qué, entonces?
No habrás esperado bastante.
Doy demasiada importancia a la amistad.
Cuando la muerte se lleva a una amiga...
...no hay pérdida más profunda.
Si se la lleva el matrimonio...
...el dolor es más sutil, pero igual de sentido.
No podemos mantener al mundo ni a la vida a raya, Emily.
Tampoco ignorarlos.
Podemos hacer más.
Podemos estar alerta.
¿Y cuando acabe la alerta?
La eternidad.
Allí no se sienten las pérdidas.
Pero ¿y el Reino por venir?
Quizá merezca la pena...
...pero sólo lo sabremos entonces.
Un día puede que te cases.
No lo creo.
Austin y tú son los bien parecidos.
Soy un canguro entre bellezas.
No.
Tienes una cara preciosa y un alma hermosa.
Esperemos pues que me corteje alguien al que le interese la zoología...
...y todo lo espiritual.
Invitemos al reverendo Wadsworth a tomar té.
Y a la Sra. Wadsworth.
Muy bien.
Prométeme que te portarás bien.
Sé cuán provocadora llegas a ser.
Reuniré toda mi dignidad.
Eso mismo me temo.
¿Le apetece un café, Sra. Wadsworth?
Entonces, ¿un té?
No, gracias, la Sra. Wadsworth es abstemia.
Creía que sólo se refería al alcohol.
Para mí también incluye el té.
He oído que los chinos beben té para propósitos curativos.
Me alegra decir que no soy china.
¿Quizá una limonada?
No creo que Dios censurase la limonada.
La ligereza y la voluntad de Dios son incompatibles.
Casi indecentes.
Agua sin más me complacería.
¿Reverendo?
Una taza de agua caliente, gracias.
Vinnie me ha dicho que es usted poetisa.
Escribo versos, así es.
¿Qué opina de los contemporáneos, el Sr. Longfellow, digamos?
Su genio se limita a decir obviedades.
Es demasiado dura.
Hay cosas muy buenas en "Hiawatha".
Siento ser cruel, pero señora...
...para serle sincera, "El canto de Hiawatha" no vale nada.
Basta con leer un solo verso.
No...
...prefiero algo exprimido de la verdad...
...eso es poesía.
- ¿Cree que las Brontë lo hacen? - Sí.
Y algunos más.
¿Qué encuentra en esa melancolía?
La belleza de la verdad.
La poesía de lo conocido.
¿Por qué no hablan de cosas sanas?
Si deseasen ser sanas, supongo que harían ganchillo.
¿Les apetece ver nuestro jardín?
No, gracias.
Encuentro este calor opresivo.
Pero a Charles le encanta el exterior.
Personalmente, prefiero la sombra.
Siendo así...
...me tomaré la libertad de escoltar a su marido a nuestro modesto jardín.
Mi hermana disfrutará con su presencia.
¿Un poco más de agua?
Gracias por su invitación, Srta. Dickinson.
Su sermón me conmovió profundamente.
Deseaba decírselo.
Esto...
...es lo único que puedo darle a cambio.
Por favor, dígame algo.
¿Tienen algún mérito mis poemas?
Son notables.
Intransigentes, desde luego.
Pero son poemas maravillosos.
¿Cuántos ha publicado?
Siete.
Once...
No lo recuerdo.
¿Nada más?
Nada más.
¿Cómo es tan estoica?
Es fácil ser estoica si nadie quiere lo que ofreces.
Supongo que siempre estará la posteridad.
La posteridad es tan desconsolada como lo es Dios.
Suena a desesperación.
No, es amargura.
Además...
...una reputación póstuma sólo sirve para los que, en vida...
...no merecían ser recordados.
Aun así...
Saborear los tormentos del éxito.
Desearía conocer la aprobación antes de morir.
Si llegases en otoño...
...apartaría el verano de un golpe...
...con media sonrisa y medio manotazo...
...como las amas de casa con una mosca.
Si pudiera verte dentro de un año...
...haría ovillos con los meses...
...y colocaría cada uno en un cajón...
...hasta que llegara su momento.
Si te atrasaras siglos...
...los contaría en mi mano...
...sustrayendo hasta que mis dedos cayesen en la Tierra de Van Diemen.
Si tuviera la certeza de que cuando se apague la vida...
...la tuya y la mía se unirán...
...la tiraría cual peladura...
...para catar la eternidad.
Mas ahora...
...al ignorar la medida del ala incierta del tiempo...
...me provoca...
...como la traviesa abeja que no saca el aguijón.
Debe ser alguien con sentido del humor.
Alguien que se mofe del mundo.
Tomar la vida en serio es el mejor atajo hacia el desastre.
¿Has encontrado a ese alguien?
Alguien me ha encontrado.
Un tal Sr. Wilder, profesor de matemáticas.
Y si es capaz de ver el lado cómico de una fracción cualquiera, suya soy.
- Pero ¿lo amas? - ¿Amar?
No sabría decirte, la idea me seduce...
...incluso dicen que existe.
¿Cómo lo sabrás?
¿Y si te equivocas?
Si no he escogido bien, mandaré que lo maten discretamente...
...y diré a todos que murió de una conmoción algebraica.
Ojalá seas feliz.
De eso no hay garantía alguna.
Me conformaré si es considerado.
- Suena a rendición. - No, es sentido práctico.
¿Quién sabe? Quizá el amor llegue a la zaga.
Entonces disfrutaré de la complacencia.
- Nunca serás complaciente. - La vida acaba por atraparte.
Al final acabamos siendo lo que más nos espanta.
En ese caso, rechazaré al mundo y no cumpliré tu profecía.
Y cometerás la peor equivocación...
...pues te negarás lo que más necesita tu espíritu.
- ¿Qué necesita? - Verdad.
Y experiencia.
Si no, tu voto será un acto de cobardía.
- Me has herido. - He sido honesta.
No te resistas a tus vicios, Emily.
Recela de tus virtudes.
Austin le dijo a tía Elizabeth que la virtud es el vicio disfrazado.
Tiene sentido del humor.
¿Tiene sentido del humor el Sr. Wilder?
A su manera.
Me pidió la mano por carta.
Si es un matrimonio infeliz, será culpa del correo.
Confórmate siempre.
La desobediencia debe ser secreta.
Muéstrate dócil, pero en tu corazón...
...sé una revolucionaria.
- Eso es hipocresía. - Claro que lo es.
Algo muy apreciado en América.
Creemos ser incorruptibles.
Nunca confundas la piedad externa con la interna.
Es cosa de los episcopales.
Pero soy rebelde...
...y me alejo de la gracia de Dios.
Estás más cercana a Él que cualquiera.
Mira siempre bajo la superficie, Emily.
Y no temas lo que veas.
- ¿El caos? - Sí.
- Entonces me enfrentaré a todo. - No seas demasiado radical.
- Los radicales no prosperan aquí. - Tú eres una radical.
Acabaré conformándome...
...para tener paz y una vida tranquila.
Pero sé que tú no lo harás.
Y envidio tu valor.
Imagino que llevarás unas flores preciosas...
...y que sonará la marcha nupcial de Mendelssohn.
Flores, desde luego.
Mendelssohn, no.
Nada de música alegre en una boda, sólo confunde.
Pero te irás para siempre.
Ni que fuera la muerte.
- ¿Y no lo es? - No.
Aunque lo fuese, debes obligarte a verlo de otro modo.
América es el único país del mundo...
...que ve la muerte como un fracaso personal.
¿Hay algo que pueda traerte, madre?
No, Emily.
Siempre pareces tan triste, madre.
Mi vida se ha ido como un sueño.
Como si no hubiera sido parte de ella.
Después de que naciera Vinnie...
...me invadió una especie de melancolía...
...que confundí con la satisfacción.
¿Tan elevado fue nuestro precio?
No.
No podría estar sin ustedes tres.
Tener a mis hijos cerca...
...es la mejor de las medicinas.
Pero a veces...
...al sonar la hora...
...cuando baja el sol...
...y las sombras se alargan...
...me oprime...
...una terrible sensación de añoranza.
Siento que el corazón me pesa tanto.
Cómo duele.
Querido.
Querido.
Vamos, mi flor.
Vamos.
El reverendo Wadsworth ha zarpado a San Francisco.
Todos se van.
Todos se marchan.
Nos abandonan.
¡No me toques!
No quiero compasión.
Me siento repulsiva.
Das demasiada importancia a la belleza.
Sólo hablan alegremente acerca de no poseer la belleza...
...los que ya son hermosos.
A los demás, sólo nos queda la envidia.
Eres una mujer exquisita.
¿De qué sirve en este mundo?
Eres demasiado dura contigo misma.
Tengo muchos defectos, hay mucho que corregir.
Tan punitivo es reconocer las faltas como negar las pocas virtudes.
El reverendo es un hombre casado.
Ese tipo de apego es indecoroso.
No todos somos dueños de una arrogante rectitud.
No desprecies la moral de otros cuando la tuya deja que desear.
¿Entiendo que te refieres al reverendo?
Está casado.
No debes sentir afecto por alguien que no puede devolverte ese afecto.
Apenas lo conoces si no es por sus sermones.
Además, la Sra. Wadsworth y él son muy felices.
Ella es intachable.
¡Porque no ha vivido!
Es demasiado inerte.
Si docilidad fuera sinónimo de amor, todos viviríamos felices.
¡Es una buena esposa!
Sinceramente, no entiendo qué te atrae de su marido.
No es el Sr. Rochester, y menos aún eres tú Jane Eyre.
He sido cruel.
Yo también lo siento.
No eres arrogante.
Pero sermoneo.
Y yo dramatizo demasiado.
Pero tus noticias han sido...
...son duras de soportar.
Eres una criatura miserable.
¿Nunca serás capaz de lograr nada?
Dejamos atrás el amor al igual que otras cosas...
...lo guardamos en un cajón...
...hasta que se torna pasado de moda...
...como los trajes que llevaron los abuelos.
El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ustedes...
...y los tenga en Su misericordia.
El Señor alce sobre ustedes Su rostro...
...y les dé paz.
Te deseamos toda la felicidad del mundo.
Nada de lágrimas, Emily.
Nada de lágrimas.
- ¿Me acompañas? - No.
Despídeme de ella.
Poco necesitan los moribundos, querida.
Un vaso de agua basta.
El discreto rostro de una flor para puntuar la pared.
Un abanico, quizá, el pesar de una amiga.
Y saber, con certeza...
...que el arco iris carece de colores si tú no estás.
Mira hacia atrás con mirada amable.
Sin duda, el tiempo lo intentó.
Con qué suavidad se hunde su tembloroso sol...
...en el Oeste de la naturaleza humana.
De tan divina pérdida...
...conservamos el beneficio...
...la indemnización por la soledad...
...que deja tan gran felicidad.
Si nos hundimos en el silencio, nada hemos de temer...
...pues donde nada hay...
...está Dios.
Emily.
Emily.
Tienes que comer.
Y también debes bajar.
Han pasado tres días.
Vistes de blanco.
Sí.
Pero estamos de luto.
Lo estoy.
Emily.
Es el Sr. Bowles.
Ha venido a Amherst sólo para verte.
Baje, maldita sea.
Me niego a hablar con alguien que está un piso más arriba que yo.
Discúlpeme por estar asustada.
Veo a muy pocas personas y casi no sé qué decirle.
Podría darme las gracias por publicar algunos versos suyos.
Más que mi agradecimiento, tiene mi gratitud.
Pero, señor...
...alteró parte de la puntuación.
Dios santo.
¿Qué importancia tienen un guión o un punto y coma?
Para muchos, ninguna...
...pero a mí me cuesta padecer la alteración de mi puntuación.
Bien, me disculpo.
Intentaba aclarar el sentido a los lectores.
La claridad es una cosa...
...pero la obviedad, otra.
Sólo puede interferir con la obra de la poetisa, la misma poetisa.
De cualquier otro, se siente como un ataque.
Srta. Dickinson, no es forma de hablar ni de comportarse.
Si tratase así a un pretendiente, no regresaría.
- ¿Tan seguro está de que habrá uno? - Claro.
Incluso para alguien tan difícil de complacer.
Si viene...
...deberá ser tan espectacular como Disraeli.
- Tan sincero como Gladstone. - ¿Y tan justo como George Washington?
¿George quién?
Emily.
El Sr. Emmons ha venido a vernos.
¿Nuestro hermoso amigo?
- ¿Bajarás? - No.
Es descortés, ¿por qué no quieres conocerlo?
Porque es hermoso, y yo no lo soy bastante.
Ha leído poemas tuyos publicados y los admira.
La admiración enmascara a la envidia.
- ¿Qué enmascara a la envidia? - La admiración.
Puede acercarse a la escalera.
- Srta. Dickinson. - Sí.
- No puedo verla. - Eso no importa, señor.
Jamás había llevado a cabo una visita de este modo.
No parece justo que pueda verme y yo sólo oírla.
De nada lo privará, señor...
...pues es mejor oírme que verme.
¿Quiere dar un paseo conmigo y Vinnie?
No traspaso el umbral de mi hogar para ir al pueblo ni a otra casa.
Qué lástima, hace un tiempo maravilloso.
Seguirá siendo maravilloso que salga yo o no.
- Buenos días, Srta. Dickinson. - Buenos días, Sr. Emmons.
Ascenderá las escaleras...
...a medianoche...
...el amenazante hombre nocturno.
No es un novio cualquiera...
...mas esperaré...
...todos los días de mi vida...
...y él vendrá...
...antes del Más Allá.
Por favor...
...haz que venga...
...haz que no me olvide.
Emily, debías haber venido, ha sido radiante.
Con su presencia habría sido aún más radiante.
El ridículo no le abrirá el corazón de una mujer.
- Y menos el mío. - Hablaba con sinceridad.
¿O debería juzgar la belleza por el patrón común?
Cualquier patrón es común.
Dicen que la familiaridad atrae al desdén.
Quizá el desdén atraiga a la familiaridad.
La belleza está en los ojos de quien la mira.
Ya no es así, señor.
Esta perogrullada se ha convertido en tópico.
Es usted demasiado mordaz.
Y usted, un poco precipitado en hacerse el mártir.
Me iré, pues, antes de que se derrame sangre.
Hay heridas que no sangran...
...y que sin embargo afligen.
Supuse que deseaba deshacerse de mí, no era mi intención ofenderla.
Ni la mía, señor.
Sólo deseo ser honesta.
¿Podría volver?
Si no lo disfruta...
...¿de qué sirve?
Esperaba que mi compañía no fuese una carga.
La carga siempre puede dejarse de lado.
No se le pide que sea otro Sísifo.
Emily...
...¿por qué te comportas así?
Es amable, lo has herido.
No lo sé.
En cuanto se acercan demasiado, noto que me ahogo.
Anhelo...
...algo.
Pero me asusta.
Un hombre ama y luego se enfría...
...pero yo no soy así.
No puedes ser igual al hombre.
Sin igualdad, nada quiero saber del amor.
No estaré confinada hasta el punto de no respirar.
Un espíritu rebelde sólo llama al castigo.
Mi rebelión será silenciosa...
...nadie conocerá mis verdaderos sentimientos.
- Dios los conocerá. - Pero no estaré casada con Dios.
Eres su posesión y eres responsable ante Él.
Conocerá mi combate y será compasivo.
Y si no existe...
...seré eternamente libre.
Nunca sabemos que nos vamos mientras nos marchamos.
Bromeamos y cerramos la puerta.
El destino nos sigue y la atranca.
Ya no saldremos.
Juega con tu mente como músicos con las teclas...
...antes de dejar brotar la música.
Te aturde gradualmente.
Prepara tu frágil sustancia para el golpe etéreo.
Amartilla suavemente, lejos...
...más cerca...
...muy despacio.
Tu aliento se recupera...
...el hervor de tu mente se enfría.
Y lanza un rayo imperial que secciona el alma desnuda.
¿Ha notado si hay sangre en su orina?
Sí, doctor.
¿Dolor de espalda?
Sí, doctor.
¿Fuerte?
Muy fuerte.
Ha tenido fiebre y vómitos.
¿Y la respiración?
Muy limitada.
Tiene todos los síntomas de la enfermedad de Bright.
- Es un mal de los riñones. - ¿Hay cura?
No que yo sepa.
¿Cuál es el pronóstico, doctor?
Los diuréticos y los laxantes pueden aliviar los síntomas.
Pero ¿no hay cura definitiva?
No.
Gracias, doctor.
Lo acompañaré a la puerta.
Este mundo no es la conclusión...
...una secuela espera.
Invisible como la música, pero positiva como el sonido.
Llama y desconcierta...
...las filosofías no saben.
A través de un acertijo, al final, la sagacidad debe desaparecer.
Adivinarla desorienta a los sabios.
Para obtenerla, los hombres han desdeñado las generaciones...
...y han conocido la crucifixión.
No.
No.
La oigo suspirar antes de que lo haga.
Emily.
Madre ha tenido una apoplejía.
Ya.
Ya.
Hemos venido a darle las buenas noches.
Yo...
Yo...
Padre creyó.
Madre amó.
Alcanzó en dulzura lo que le faltaba en fuerzas.
Su esposa toca de maravilla, Sr. Todd.
Mi esposa lo hace todo de maravilla.
Y con todo su ser.
Dicen que todos los hombres se enamoran de ella.
No.
Ella lo dice.
¿Se trata de un ensayo privado o abierto al público?
Sra. Todd, la salida está a su derecha.
Emily.
La Sra. Todd se marcha.
- ¿De esta vida o sólo de esta casa? - Basta.
- Te oirá. - Adiós, Emily.
Adiós, Sra. Todd.
Le ruego dé recuerdos al Sr. Todd.
Un hombre de gran paciencia y entereza.
Le daré su saludo.
La próxima vez que quieras despedirte de una invitada...
...usa un código de señales.
No hay bastantes para decir lo que me gustaría.
Usa las escaleras traseras, será más rápido.
Emily, ¿por qué te comportas así?
Ahora habrá días de hostilidad.
¿Cómo está Susan?
Bien, gracias.
Toma el té con Mabel.
La Sra. Todd...
...y su soso narcisismo.
Confundes seguridad con narcisismo y reticencia femenina con sosería.
En cuanto a la Sra. Todd, nadie puede acusarla de reticencia.
- ¿O sólo las esposas son reticentes? - Mi esposa es del todo feliz.
Claro.
No dudo de que para ella, la infidelidad acompañada de Schubert...
...es un delicioso pasatiempo, una forma de adulterio musical.
Las convenciones no limitan al verdadero artista.
El verdadero artista no engaña al público ni a sí mismo.
Cuando tengas público...
...tu reputación estará a salvo, desde luego.
A todo esto, Susan es la parte inocente.
Si te molestases en mirar, verías que no es tan inocente.
¡Lo que has dicho es despreciable!
¡Dejen de discutir!
Apoyo completamente a Susan.
Si tuviera una aventura con un casado...
...¿qué harías?
No la perdonaría.
Sin embargo, admiras a la Sra. Todd.
Una mujer admirable es una cosa...
...una esposa, otra.
Jamás he estado tan cerca de despreciarte.
¡No me sermonees!
¡Pues no intentes justificar tu actitud!
Es inmoral y viciosa.
Susan es una esposa buena e inteligente.
¿O prefieres encantos más obvios?
¿Te refieres a Mabel Loomis Todd?
Sí, la Sra. Todd.
Y no me digas que tus intenciones son puramente fraternales.
Más aún en esa posición semiacostada.
A veces, Emily, eres tan desagradable como tu poesía.
¡Me pregunto si es tan abierta con su marido!
No podemos hacer nada.
Mabel está decidida a seguir así.
Es incapaz de decidir porque es demasiado estúpida para pensar.
Eso es horrible.
¿Te das cuenta de lo vil...
...que soy?
No seas tan dura contigo.
Atacas porque te sientes herida o estás enfadada.
Me parece que tu ira es una defensa contra el mundo.
¿Cómo puedes seguir queriéndome?
No me lo merezco.
Porque es muy fácil quererte.
Vinnie.
Vinnie.
No eres la única...
...que tiene horribles pensamientos.
Sí, yo también.
Una vez imaginé que Mabel subía a un globo que explotaba.
Vinnie...
...si esto es el alcance de tu maldad...
...tienes la santidad asegurada...
...a pesar de las explosiones.
Intenta no irritarlo.
¿Has leído esto del Springfield Republican?
No.
¿Por qué?
Es del Sr. Bowles, que publica cosas tuyas.
Al que admiras, creo.
- Y que también está casado. - ¿Qué dice?
"¿Por qué debemos escribir?"
"Hay otro tipo de escritura demasiado habitual...
...que atrae la simpatía del lector sin profundizar en el tema".
"Podría llamarse literatura de la desgracia".
"Las autoras son sobre todo mujeres, de talento quizá...
...rebosantes de pensamientos, sentimientos, ideas...
...pero pobres, solitarias e infelices".
"Tanto sufrimiento no suele ser saludable".
"Quizá acabe siendo una disciplina válida...
...pero de momento sólo enturbia...
...marchita y distorsiona".
"Es sumamente difícil ver claramente a través de un velo de lágrimas".
"El esbozo o poema es--
Eso ha sido cruel.
La vida es cruel.
La crueldad no sabe de moralidad.
¿Estás bien?
Austin ha sido cruel.
Supongo que defendía su posición.
¿O deberíamos llamarlo "permisividad" poética?
Reconozco que no consigo entender su encaprichamiento.
Ya tiene un marido que debería satisfacerla...
...en todos los aspectos del matrimonio.
Dicen...
...que el Sr. Todd...
...tiene un problema venéreo.
- ¿Cómo lo sabes? - Corren rumores.
Quizá...
...ahora veas a Mabel con mejores ojos.
Lo dudo.
Puede que la Sra. Todd tenga problemas personales...
...pero eso no excusa la infidelidad de Austin.
El hermano al que adoraba ha traicionado a Susan...
...de la forma más baja que existe.
Las personas no somos santas, Emily.
Tu severidad se debe a un juicio demasiado elevado.
Y rebajarlo es dar paso a cualquier fechoría.
Y mantener un solo principio elevado es el último refugio del intolerante.
¿Qué me dices de la integridad?
Austin solía defenderla a capa y espada.
Ahora sólo parece una molestia que pueda apartarse sin más.
La integridad puede ser despiadada si es exagerada.
- ¿Encajo yo en esa categoría? - A veces sí.
Sólo somos humanos.
No nos lleves a la picota por eso.
Tienes razón.
Desde luego.
Ojalá tuviera tu dulzura de carácter.
Flagelo a Austin...
...porque mis carencias son tan grandes como las suyas.
Nos convertimos en lo que más tememos.
Y estoy amargada.
A pesar de tu vehemencia...
...tienes un alma...
...de la que cualquiera se enorgullecería.
Vinnie.
Vinnie.
¿Por qué se ha vuelto tan feo el mundo?
El viaje seguía adelante...
...nuestros pies casi habían alcanzado...
...el extraño cruce en el camino del Ser...
...de nombre Eternidad.
Nuestro paso de pronto se asombró...
...nuestros pies se sintieron reacios.
Ciudades ante nosotros, mas entremedias...
...los bosques de los muertos.
No había retirada posible...
...detrás la ruta estaba sellada.
Delante la bandera blanca de la Eternidad...
...y Dios en cada puerta.
Emily.
Calma, Emily, cálmate.
- ¿No hay nada que podamos hacer? - Le administraré más cloroformo.
Emily, Emily.
Emily.
Calma, Emily.
Emily, estamos aquí.
Emily.
Tranquila, calma.
Ya, ya, Emily.
Emily, Emily.
Tranquila.
Ya.
Doctor.
Tranquila.
Mi vida se cerró dos veces antes de su cierre.
Aún queda por ver...
...si la inmortalidad me desvelará un tercer suceso...
...tan enorme, tan imposible de concebir...
...como los dos que me sucedieron.
La separación es lo que sabemos del Cielo...
...y lo que necesitamos del Infierno.
Me despido de la vida que tuve...
...y del mundo que conocí.
Besa las colinas por mí sólo una vez.
Ahora...
...ya puedo irme.
Ya que no pude pararme por la muerte...
...ella tuvo la amabilidad de pararse por mí.
En el coche estábamos solos los dos...
...y la inmortalidad.
Avanzamos lentamente, ella no tenía prisa...
...y yo había apartado mi trabajo y mi esparcimiento...
...por su urbanidad.
Dejamos atrás el colegio...
...en el que los niños se peleaban durante el recreo.
Dejamos atrás campos de grano y pastizales.
Dejamos atrás el sol poniente.
Mejor dicho...
...él nos dejó atrás.
El alba se hizo temblorosa y fría.
Mi vestido era sólo de gasa...
...mi estola...
...sólo de tul.
Nos detuvimos ante una casa que parecía un bulto en la tierra.
El tejado apenas se veía...
...la cornisa, hundida en el suelo.
Desde entonces...
...han pasado siglos...
...y sin embargo, parece más corto que el momento...
...en que presentí que las cabezas de los caballos...
...se dirigían hacia la Eternidad.
Ésta es mi carta al mundo...
...que nunca me habló...
...de las noticias contadas por la naturaleza...
...con tierna majestuosidad.
Su mensaje encomienda...
...a manos que no alcanzo a ver.
Por el amor que le tienen, queridos compatriotas...
...júzguenme...
...con ternura.
Subtítulos por aRGENTeaM www.argenteam.net
HISTORIA DE UNA PASIÓN
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